Amenaza de boicot en Roland Garros: qué reclaman las grandes figuras del tenis
Los jugadores planean medidas de protesta en Roland Garros mientras negocian cambios en el reparto económico de los Grand Slam.
Las estrellas del tenis endurecen su postura.
X rolandgarrosRoland Garros llega a su edición 2026 atravesado por un conflicto que crece desde hace varias semanas dentro del circuito profesional. Las principales figuras del tenis mundial endurecieron su postura frente a los organizadores de los Grand Slam y preparan medidas de protesta vinculadas al reparto económico de los torneos.
La tensión se instaló en la previa del certamen parisino y amenaza con alterar parte de las actividades tradicionales del inicio de la competencia. Los jugadores consideran insuficiente el porcentaje de ingresos que reciben en comparación con el dinero que generan los cuatro torneos más importantes de la temporada.
El malestar no apunta solamente a Roland Garros. Las conversaciones también involucran a Wimbledon y podrían extenderse al resto de los Grand Slam, en un reclamo que comenzó a tomar fuerza públicamente durante los últimos meses.
El boicot que preparan los jugadores
Según informó L'Équipe, los tenistas acordaron reducir a 15 minutos sus conferencias de prensa durante la jornada de medios prevista para este viernes y evitar entrevistas individuales con periodistas. La medida busca enviar un mensaje directo a los organizadores antes del comienzo oficial del torneo y exponer el nivel de descontento que existe entre las principales figuras del circuito.
Además, durante la tarde está prevista una reunión entre representantes de Roland Garros y agentes de varios jugadores importantes para intentar desactivar el conflicto y evitar que las medidas de presión aumenten durante los próximos días.
Desde la organización del torneo francés reconocieron públicamente el problema y cuestionaron la postura de los jugadores. “Lamentamos la decisión de los jugadores que castiga al conjunto de las partes interesadas: los medios, las televisiones, los equipos y la Federación y a toda la familia del tenis”, señalaron desde Roland Garros.
Al mismo tiempo, aseguraron que mantienen abiertas las conversaciones para intentar alcanzar un acuerdo. “Estamos abiertos a un diálogo constructivo (...) con el fin de dar más espacio a los jugadores en la organización y en la toma de decisiones”, agregaron.
El dinero detrás del conflicto
El eje principal de la discusión está relacionado con el reparto de ingresos en los Grand Slam. Según sostienen los jugadores, el porcentaje destinado a premios quedó desactualizado frente al crecimiento económico que tuvieron los grandes torneos en los últimos años.
Actualmente, los tenistas reciben alrededor del 15% de los ingresos generados por los Grand Slam. En otros torneos importantes del circuito, el porcentaje ronda el 22%. La diferencia comenzó a instalarse cada vez con más fuerza dentro del debate del tenis profesional, especialmente entre los jugadores de mayor peso dentro del circuito masculino y femenino.
Roland Garros anunció recientemente un aumento del 9,5% en su bolsa total de premios, que alcanzará los 61,7 millones de euros. Los campeones individuales recibirán 2,8 millones de euros cada uno, unos 300.000 euros más que en la edición anterior.
Sin embargo, el incremento no alcanzó para desactivar el reclamo. La discusión ya no pasa únicamente por el monto total de premios, sino por el porcentaje de participación de los jugadores dentro de la estructura económica del tenis.
Un debate que ya atraviesa a todo el circuito
El conflicto también refleja un cambio más amplio en la relación entre las figuras del tenis y las organizaciones que administran los grandes torneos. En los últimos años, varios jugadores comenzaron a reclamar mayor participación en las decisiones vinculadas al calendario, la distribución económica y las condiciones de competencia.
La presión colectiva ganó fuerza a partir de la capacidad de las principales estrellas para coordinar posiciones comunes, algo que históricamente resultó más difícil dentro del tenis que en otros deportes.
Por eso, la amenaza de reducir actividades oficiales o avanzar con medidas de presión genera preocupación entre organizadores, patrocinadores y cadenas de televisión. La situación además aparece en un momento sensible para Roland Garros, que comenzará este domingo y concentra gran parte de la atención deportiva del circuito.
Wimbledon también sigue de cerca el conflicto
El reclamo ya empezó a trasladarse al siguiente Grand Slam del calendario. Según trascendió, representantes de jugadores también iniciaron conversaciones con Wimbledon antes de que el torneo británico anuncie oficialmente su estructura de premios. Eso muestra que el conflicto no se limita al certamen parisino y que podría mantenerse durante buena parte de la temporada.
Por ahora, Roland Garros busca evitar que la protesta escale durante el inicio del torneo. Sin embargo, el episodio deja expuesta una discusión que atraviesa al tenis profesional y que difícilmente quede resuelta únicamente con un aumento puntual en los premios.
El debate de fondo apunta al modelo económico de los Grand Slam y al lugar que los jugadores quieren ocupar dentro de esa estructura.