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El pícaro festejo de Candia de su gol para Barracas, con cargada para Newell’s por Central

El delantero de Barracas Central, ex Rosario Central, le anotó un tanto a la Lepra y festejó señalando su dorsal número 20, una cifra simbólica en el clásico de Rosario.

Fue el primer partido de Cristian Fabbiani como director técnico de Newell’s Old Boys de Rosario y el Ogro recibió un golpe por duplicado: porque fue derrota ante Barracas Central (no exenta de polémica) por 2-0 por la 7º fecha del torneo Apertura y porque uno de los tantos lo hizo un exjugador del Canalla, que lo festejó con una cargada hacia la Lepra.

No habían pasado ni dos minutos de juego en la cancha de Arsenal de Sarandí cuando Jhonatan Candia quedó mano a mano frente a Keylor Navas y definió al primer palo para abrir el marcador en favor del Guapo. Candia, curiosamente, jugó 19 partidos en Rosario Central hace dos temporadas.

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El delantero de Barracas festejó con una pícara sonrisa y mostrando su dorsal, el número 20, con el que pareció chicanear a Newell’s. Es que el “20”  tiene una clara carga simbólica en Rosario: es la cantidad de clásicos que le lleva Rosario Central a la Lepra en el historial.

El delantero de 29 años llegó a su cuarto grito en seis partidos esta temporada y su tanto, junto al que hizo Manuel Agustín Duarte sobre el final, ayudó al Guapo a acomodarse en la Zona A del Apertura. Barracas ahora está 7º, con 12 puntos, en zona de clasificación a la fase eliminatoria. Newell’s, en cambio, no levanta y se ubica 13º luego de seis derrotas en siete encuentros.

La polémica de la tarde

Hubo una jugada que desató la furia de todo Newell’s y fue la gran noticia de la tarde. Después de un disparo del jugador de la Lepra Saúl Salcedo, la pelota pegó en la mano de Yonatthan Rak dentro del área, pero el árbitro Pablo Echavarría, incluso a instancias del VAR, no dio penal. Rubén Darío Insúa, entrenador de Barracas Central, aseguró después de ver la jugada que la pelota había impactado en el muslo, aunque la imagen mostró claramente que había pegado en la mano de Rak.