El doloroso debut de 1982: el día que el Mundial no importaba
Argentina debutó en el Mundial de 1982 mientras los soldados argentinos defendían las últimas posiciones en las Islas Malvinas.
El debut de Argentina en el Mundial 1982 fue mientras seguía la Guerra de Malvinas.
Generada con IAEl frío hiela hasta los huesos en el invierno austral. En las Islas Malvinas, la humedad se suma a la ecuación, y si a eso le añadimos las embestidas de las tropas reales británicas, el terror es lo único observable. Esto ocurrió, increíblemente, mientras la Selección argentina vivía su debut en el Mundial de España de 1982, un contexto que opacó la celebración deportiva.
Doce mil kilómetros separaban a los argentinos que defendían la bandera de aquellos que lo hacían en las Islas Malvinas. Es escalofriante pensar que 25 millones de personas parecieron olvidarse de lo que sucedía en el archipiélago austral.
El choque contra Bélgica y el contexto de las Islas Malvinas
La Selección argentina de 1982 era un equipazo. Contaba con los campeones de 1978, reforzados con talentos como Diego Maradona y Ramón Díaz. Eran figuras que merecían protección, pero errores, el contexto general y desatenciones del cuerpo técnico a los cambios en el juego terminaron jugándole una mala pasada al equipo nacional.
Vale decir igual que la bandera argentina podía estar tranquila. Allá había un grupo de hombres que prometía muchísimo si estaban juntos. No paraban de ir para adelante y cada vez que atacaban podían lastimar. Eran los mejores. Con orígenes distintos, claro, pero juntos parecían realmente imparables. Ninguno cree que fue fácil. Los jugadores que fueron al Mundial también eran buenos, pero no se pudo.
El partido contra Bélgica
Argentina llegó a España 1982 con la ilusión de repetir el campeonato de 1978. Era un equipazo con argumentos para presentarse ante el mundo. El sorteo había arrojado un grupo accesible: Bélgica, Hungría y El Salvador. Sin embargo, el debut ya marcó que quizá no estábamos para obtener un nuevo título.
Bélgica jamás había superado la primera ronda y sus participaciones mundialistas eran escasas desde 1950. Su última aparición antes de España 1982 fue en México 1970. Debían debutar contra el campeón del mundo y, sorpresivamente, Argentina no hizo pie en suelo español y perdió 1 a 0, con gol de Erwin Vandenbergh.
Tras esa dura derrota inicial, Argentina logró clasificar a la segunda fase de grupos al vencer a Hungría por 4-1 y a El Salvador por 2-0. En la siguiente instancia, le tocaría enfrentar a Italia y Brasil. Una misión imposible para una Argentina que despertaba dudas, las cuales se transformaron en certezas: derrota 2-1 ante la Azzurra y 3-1 contra la Verdeamarela, sellando el regreso a Buenos Aires.
El partido en las Islas Malvinas
Argentina participó del Mundial de 1982 en medio de la guerra por la recuperación de las islas Malvinas, territorio usurpado por el Reino Unido. En ese contexto bélico, resultaba difícil pensar que los jugadores pudieran abstraerse del conflicto durante la preparación y mucho menos en el debut mundialista.
Los futbolistas eran conscientes de que, a miles de kilómetros, jóvenes de su edad peleaban por la bandera. No era algo ajeno a ellos; de hecho, podían conocer a algunos de los combatientes, así como aquellos en las islas conocían a todos los que estaban en España.
Quizá los jugadores sintieron que no debían jugar, que no correspondía hacerlo. Las opciones eran limitadas en aquel tiempo. Vale recordar la anécdota de un soldado: "Encontramos una radio y nos pusimos a escuchar el partido. Por unos minutos nos escapamos de ese lugar horrible. Llegamos a escuchar que perdíamos 1 a 0, pero no importaba".
