Video: el picante grito desaforado de Troglio a los jugadores de San Lorenzo antes de renunciar
Aunque hace tiempo que está en caída, San Lorenzo no parece encontrar el fondo del abismo. Al descontento generalizado de los hinchas contra los dirigentes y la nula acción de estos ante el pedido de elecciones, se le suma el pésimo momento deportivo del equipo: el Ciclón ganó sólo un partido en nueve fechas de la Copa de la Liga Profesional, está a dos puntos de quedar en el último puesto de la zona A y muy lejos de clasificar a las fases eliminatorias del torneo local. Para colmo de males, quedó afuera de la Copa Argentina contra Racing de Córdoba y el ciclo de Pedro Troglio llegó a su fin.
San Lorenzo volvió a jugar mal y esta vez lo hizo ante un rival del Torneo Federal A, la tercera división del fútbol argentino. Troglio llegó en enero de este año para intentar revertir la dura situación deportiva que vive el Ciclón desde hace varios años. Sin embargo, el ahora exentrenador del equipo azulgrana no le encontró la vuelta a un plantel con jugadores que no responden, refuerzos que no solucionaron los problemas y referentes históricos en muy bajo nivel. Este desconcierto que se vive en el club de Boedo se vio personalizado en Troglio, que perdió los estribos con sus futbolistas en pleno partido.
Como suele suceder cuando se cruzan equipos con semejante diferencia de jerarquía en la Copa Argentina, Racing de Córdoba recurrió al fútbol trabado y de presión para incomodar a San Lorenzo y, por momentos, emparejar el partido. Al ver esto, Troglio explotó: “Ey, dale, dale, metanle carajo, metanle ustedes también… ¡Metan patadas la c…. de mi madre! Peguen una patada también que no amonestan a nadie”, gritó el DT, ante la pobre reacción de sus futbolistas.
Al confirmarse la renuncia de Troglio, San Lorenzo anunció que Fernando Berón tomará las riendas de los entrenamientos y los próximos partidos del equipo como entrenador interino. Cambian los directores técnicos y los jugadores, pero el Ciclón no remonta vuelo y el mal presente parece no tener fin.