Presenta:

Un clásico con carácter: receta de crostini con paté de hígado

Una receta clásica con aire gourmet, perfecta para sorprender sin complicarte. Los crostini con paté de hígado son una opción deliciosa para picadas .

Una receta elegante y práctica, ideal para servir en minutos y quedar como un diez.

Una receta elegante y práctica, ideal para servir en minutos y quedar como un diez.

Shutterstock

Estos crostini de paté de hígado son una receta ideal para quienes disfrutan de sabores intensos y bien caseros. Cremosos, potentes y con ese aire clásico que nunca falla, quedan perfectos para una picada, una entrada o una reunión especial. Son fáciles de preparar y rinden un montón si los servís bien crocantes.

Rinde: 12 a 15 crostini

Ingredientes para unos crostini perfectos

  • 1 baguette o pan tipo flauta.

  • 300 g de hígado de pollo o vaca.

  • 1 cebolla chica.

  • 1 diente de ajo.

  • 80 g de manteca.

  • 2 cucharadas de aceite.

  • 2 cucharadas de crema.

  • Sal y pimienta.

  • Nuez moscada (opcional).

  • Tomillo o laurel (opcional).

Paso a paso ¡muy fácil!

1. Limpiá bien el hígado, retirando nervios o partes duras, y cortalo en trozos.

2. Picá la cebolla y el ajo bien chiquitos.

3. En una sartén, calentá el aceite y una cucharada de manteca. Rehogá la cebolla hasta que esté transparente.

4. Agregá el ajo y el hígado, salpimentá y cociná a fuego medio hasta que esté apenas dorado, sin pasarte para que no quede seco.

5. Retirá del fuego, sumá la crema, el resto de la manteca y una pizca de nuez moscada. Procesá hasta lograr un paté bien liso y cremoso.

6. Cortá el pan en rodajas y tostalo en horno o sartén hasta que quede bien crocante.

7. Untá cada crostini con el paté y serví enseguida o a temperatura ambiente.

Preparalo y vas a ver que les encantará
Esta receta tiene raíces europeas y nació como una forma de aprovechar el hígado sin desperdiciar nada.

Esta receta tiene raíces europeas y nació como una forma de aprovechar el hígado sin desperdiciar nada.

El paté nació como una forma de aprovechar cortes económicos. Se conserva hasta 3 días en heladera, bien tapado, y conviene sacarlo unos minutos antes de servir para que esté bien cremoso. ¡Muy práctico!.