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Tiramisú casero irresistible: la receta fácil y cremosa que siempre sorprende en cualquier mesa

Una receta clásica de tiramisú, cremosa, intensa y fácil de preparar, perfecta para un postre especial o para lucirte con un clásico italiano.


Si hay un postre que conquista a todos, es esta receta de tiramisú. Con capas de vainillas, crema de mascarpone y café, este clásico italiano se volvió muy popular en las mesas argentinas. Es un postre elegante, cremoso y perfecto para preparar con anticipación.

Un clásico que no pasa de moda

La receta de tiramisú nació en Italia y su nombre significa literalmente “levántame el ánimo” o “anímame”.

Rinde: 8 porciones

Ingredientes

  • 400 gramos de queso mascarpone.

  • 200 gramos de crema de leche.

  • 120 gramos de azúcar.

  • 3 huevos (aproximadamente 180 gramos).

  • 300 gramos de vainillas.

  • 250 gramos de café fuerte frío.

  • 30 gramos de cacao amargo en polvo.

  • 5 gramos de esencia de vainilla.

  • 20 gramos de licor de café (opcional).

Paso a paso para crear un tiramisú delicioso

1- Separá las claras y las yemas de los huevos.

2- En un bol batí las yemas junto con el azúcar hasta obtener una crema clara.

3- Agregá el queso mascarpone y la esencia de vainilla, luego mezclá hasta integrar.

4- En otro recipiente batí la crema de leche hasta que esté semi montada.

5- Incorporá la crema a la mezcla de mascarpone con movimientos suaves.

6- Batí las claras a punto nieve y sumalas a la preparación con movimientos envolventes.

7- Mezclá el café fuerte frío con el licor de café.

8- Mojá las vainillas en el café y acomodalas en una fuente formando la primera capa.

9- Cubrí con una capa de crema de mascarpone y repetí el proceso.

10- Espolvoreá cacao amargo en polvo por encima y llevá a la heladera al menos 4 horas.

Tiramisú clásico italiano fácil y cremoso

La receta de tiramisú tradicional no lleva horno, por eso es uno de los postres más fáciles de preparar.

De la cocina a la mesa

Preparar tiramisú es una gran forma de disfrutar un postre clásico con muy pocos pasos. La combinación de café, vainillas y crema de mascarpone crea una textura suave y un sabor equilibrado entre dulce y amargo. Lo ideal es dejarlo reposar varias horas en la heladera para que las capas se integren bien. Incluso al día siguiente suele estar todavía mucho más rico. ¡Y a disfrutar!.