Tarta pascualina rellena de espinaca y huevo: receta clásica
Receta de tarta pascualina con espinaca, huevo y masa liviana: un clásico casero, sabroso y nutritivo, ideal para almuerzos o cenas fáciles.
Receta de tarta pascualina con masa casera ¡muy fácil!.
ShutterstockEsta receta de tarta pascualina es ideal para quienes buscan una comida completa, sabrosa y fácil de preparar. Rellena de verduras frescas, huevos y queso, esta tarta es perfecta tanto para un almuerzo familiar como para llevar en una vianda. Su textura suave y su sabor equilibrado la hacen irresistible.
La tarta pascualina es una preparación clásica de la cocina, originaria de la región de Liguria, Italia, pero adoptada y adaptada por muchas culturas, especialmente en América del Sur. Su nombre está asociado a la Pascua, ya que tradicionalmente se preparaba en esas fechas, pero hoy en día es común encontrarla en mesas familiares durante todo el año. La tarta pascualina combina masa hojaldrada o criolla con un relleno a base de espinacas o acelga, huevo duro y queso, logrando un plato sabroso, versátil y muy nutritivo.
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Una de las características más distintivas de esta tarta es la incorporación de huevos enteros dentro del relleno antes de hornear, que, al cortarla, revelan su forma y color como una sorpresa visual y gustativa. Es una preparación que admite variaciones, ya que se puede usar tanto espinaca como acelga, distintos tipos de quesos, e incluso versiones sin masa o con masas integrales.
Ingredientes
Para la masa: harina 0000 400 g, agua 200 ml, aceite 4 cucharadas, sal 1 cucharadita.
Para el relleno: espinaca o acelga cocida y escurrida 500 g, cebolla picada 1 unidad, ajo picado 1 diente, huevos 3 unidades (para el relleno), huevos 2 unidades (enteros para colocar dentro), queso rallado 100 g, queso fresco en cubos (opcional) 100 g, aceite de oliva 2 cucharadas, sal y pimienta a gusto, nuez moscada (opcional) a gusto.
Desarrollo paso a paso para preparar tarta pascualina
- En un bol amplio, coloca la harina y la sal. Agrega el agua y el aceite, y comienza a mezclar con una cuchara hasta formar una masa. Luego, amasa con las manos sobre una superficie limpia hasta obtener una masa suave y homogénea. Divide en dos bollos, cubre con un paño y deja reposar durante 20 minutos.
- Lava bien la espinaca o acelga y cocínala en agua hirviendo con sal durante unos minutos, hasta que esté tierna. Escurre bien y pica finamente. Reserva.
- En una sartén, calienta el aceite de oliva y saltea la cebolla con el ajo picado hasta que estén dorados. Incorpora la verdura picada, mezcla bien y cocina por unos minutos más. Retira del fuego y deja enfriar.
- Una vez que la mezcla esté tibia, agrega los tres huevos batidos, el queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada al gusto. Si deseas, añade también queso fresco en cubos. Mezcla todo muy bien hasta integrar.
- Estira uno de los bollos de masa con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada hasta formar un círculo que cubra el molde. Coloca la masa en una tartera previamente aceitada o con papel de hornear.
- Vierte el relleno en la tartera y distribúyelo parejo. Con una cuchara, haz dos o tres huecos en la mezcla y rompe un huevo entero en cada uno de ellos, sin batirlos. Esto es característico de la receta de tarta pascualina.
- Estira el segundo bollo de masa y cubre la tarta. Une los bordes, haciendo un repulgue si lo deseas. Haz uno o dos pequeños orificios en la superficie para que el vapor salga durante la cocción.
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Lleva la tarta al horno precalentado a 180°C y cocina durante 40 a 50 minutos, o hasta que la masa esté dorada y cocida. Si quieres, puedes pincelar la superficie con huevo batido antes de hornear para darle brillo.
De la cocina a tu mesa
Una vez cocida, retira del horno y deja reposar unos minutos antes de cortar. Se puede servir tibia o fría, acompañada de una ensalada fresca o sola como plato principal.
La receta de tarta pascualina es un clásico que combina sabor, tradición y nutrición en una sola preparación. Es una excelente forma de incorporar verduras a la dieta diaria de manera atractiva y deliciosa. Su textura suave, el contraste del queso con las verduras y la sorpresa de los huevos enteros hacen de esta tarta una opción infalible para cualquier comida.
Además, admite personalización: puedes usar otras verduras, cambiar los quesos, agregar especias o incluso preparar la masa con harinas integrales. También se puede congelar ya cocida, lo que la convierte en una alternativa práctica para tener siempre algo casero a mano. ¡Y a disfrutar!



