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Si tenés un limonero en casa, esta técnica con pintura puede salvarlo de las plagas

Proteger tu limonero de plagas y el sol es posible con una técnica de jardinería ancestral que usa pintura blanca para crear una barrera protectora eficaz.


Hay técnicas de jardinería que existen hace décadas y que siguen siendo igual de efectivas. Pintar el tronco del limonero es una de ellas. Simple, económica y al alcance de cualquiera, esta práctica, que se ha extendido a lo largo de los años, actúa como una barrera protectora que cuida al árbol desde adentro hacia afuera durante todo el año.

Para qué sirve pintar el tronco

El tronco es la parte más expuesta y vulnerable del limonero. Sin protección, queda a merced del sol, las heladas, los cambios bruscos de temperatura y los insectos que buscan refugio o alimento en la corteza.

La pintura actúa en varios frentes al mismo tiempo. Por un lado, refleja los rayos del sol y evita las quemaduras en la corteza, un problema frecuente en los meses de mayor radiación. Por otro, previene el agrietamiento que provoca el contraste entre el calor del día y el frío de la noche, especialmente en invierno. Las grietas en la corteza no son solo estéticas: son puertas de entrada para hongos, bacterias e insectos.

Además, la capa de pintura repele insectos y dificulta que las plagas más comunes del limonero, como la cochinilla o los pulgones, suban por el tronco y colonicen las ramas y hojas.

limonero arbol

La lechada de cal actúa como barrera protectora: refleja el sol, previene grietas y repele insectos que buscan refugio en la corteza. Foto: Archivo

Cómo hacerlo

La mezcla más utilizada es cal diluida en agua, en proporción de una parte de cal por dos o tres partes de agua. Algunos jardineros agregan una cucharada de sulfato de cobre para reforzar el efecto fungicida. La aplicación se hace con un pincel o brocha directamente sobre el tronco, cubriendo desde la base hasta las primeras ramas.

La pintura plástica blanca común también se usa en algunos casos, pero diluida al 50% con agua para que el tronco pueda respirar. Nunca se aplica pintura pura o sin diluir porque puede dañar la corteza.