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Secreto revelado: así puedes hacer mantequilla casera

La utilizamos en muchas recetas y se consigue en todas partes dell mundo. La mantequilla es uno de los ingredientes más requeridos en la cocina. Siempre la solemos comprar preparada, pero existe una manera de prepararla. Apréndelo con esta receta.

A lo largo y a lo ancho del mundo empleamos la mantequilla en nuestras recetas. Este ingrediente increíblemente versátil se puede emplear en cientos de platillos muy diversos, desde pastelería hasta en unas tostadas para desayunar.

Lo más probable es que si queremos mantequilla, la compremos ya lista en nuestro mercado de confianza. Sin embargo, hacerla en casa es mucho más fácil de lo que parece y necesitas solo ¡un ingrediente!

Ingrediente

500 g de nata para montar o crema de leche

Herramientas

Batidora eléctrica

Fuente: Cocina rico

Observaciones

Realizar mantequilla en casa es muy fácil, simplemente hay que batir mucho la nata para montar. Sin embargo, estas son las cosas que debes tener en cuenta.

La nata elegida debe tener por lo menos un 35% de tenor graso. Cada vez es más común encontrar en los supermercados grandes marcas lácteas que ofrecen “nata para cocinar”. Usualmente esas no sirven ya que cuentan con porcentajes grasos de aproximadamente 20%.

Si bien es técnicamente posible realizar esta receta a mano, no es para nada recomendado porque deberás batir por mucho tiempo. Lo ideal es utilizar una batidora de pie, las típicas de repostería.

Si partes de 500 g de nata, no obtendrás 500 g de mantequilla ya que hay una gran merma. Aproximadamente, el producto final pesará 150 g.

Fuente: El invitado de invierno

Procedimiento

Colocar la nata en la batidora y comenzar a batir a velocidad media. En una primera instancia la nata se montará (estilo chantilly). Seguir batiendo hasta que se separe la mezcla en dos, por un lado, obtendremos el suero de la leche y por el otro la mantequilla propiamente dicha.

Separar ambas partes. El suero lo puedes reservar para otras recetas, es utilizado en repostería. La mantequilla aún hay que lavarla para eliminar cualquier resto de suero que contenga en su interior, de no hacerlo se echará a perder rápidamente.

En un recipiente colocar agua muy fría (agregar hielos de ser necesario), sumergir la mantequilla y lavarla. Retirarla, escurrirla apretándola con unas espátulas y repetir el proceso dos veces más.

Moldear la mantequilla y guardarla en un recipiente hermético en el refrigerador y consumir dentro de la semana en que fue preparada.