Receta de tortitas negras bien argentinas: dulces, suaves y crocantes
Una receta bien argentina que despierta nostalgia: tortitas negras caseras, con ese contraste único entre masa suave y cobertura crocante.
Tortitas negras estilo panadería: receta fácil y deliciosa
La NaciónEsta receta es un clásico infaltable de la panadería argentina, ideal para quienes aman las tortas y facturas bien caseras. Las tortitas negras se destacan por su masa suave y su cobertura dulce, oscura y crocante que las hace irresistibles. Perfectas para acompañar el mate, son una delicia tradicional que vale la pena preparar en casa.
Rinde: 12 porciones
-
Te puede interesar
Bizcocho con nueces esponjoso: la receta casera que siempre sale bien
Ingredientes
-
500 gramos de harina de trigo.
250 mililitros de agua tibia.
25 gramos de levadura fresca.
80 gramos de azúcar.
50 mililitros de aceite.
10 gramos de sal.
200 gramos de azúcar negra.
Paso a paso para crear unas tortitas negras deliciosas
1- Disolvé la levadura en el agua tibia y dejá reposar unos minutos hasta que espume.
-
Te puede interesar
La receta definitiva de pastafrola de membrillo o batata ¡elegí y disfrutá!
2- Colocá la harina en un bol, agregá el azúcar, la sal y mezclá bien.
3- Sumá la levadura activada y el aceite, mezclá hasta formar una masa.
4- Amasá durante 10 minutos hasta lograr una masa suave y elástica.
5- Dejá levar tapada en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
6- Desgasificá la masa y formá pequeñas tortitas con las manos.
7- Colocalas en una placa enmantecada, presioná suavemente y cubrí la superficie con abundante azúcar negra.
8- Dejá reposar 20 minutos más y luego llevá al horno precalentado a 180 grados durante 20 a 25 minutos hasta que queden doradas en la base.
De la cocina a la mesa
Las tortitas negras son mucho más que una factura: son parte de la cultura y tradición de la panadería argentina. Esta receta permite recrear en casa ese sabor inconfundible, con una masa esponjosa y una cobertura dulce que se carameliza en el horno. Además, podés personalizarla agregando un toque de vainilla o usando azúcar rubia para variar el sabor. Para conservarlas, guardalas en un recipiente hermético y consumilas dentro de los dos días, o calentalas unos minutos antes de servir para devolverles su textura. ¡Disfrutalas con unos buenos mates!.