Receta para que la provoleta fundida quede dorada por fuera y suave por dentro.
Receta de provoleta fundida crocante y deliciosa para disfrutarla en tus reuniones.
ShutterstockEsta receta de provoleta fundida es perfecta para quienes disfrutan de los sabores intensos del queso derretido con bordes dorados. Es unapreparación simple y rápida, ideal para compartir en picadas o como entrada en una comida especial. Vas a lograr una provoleta crocante por fuera y suave por dentro.
La provoleta fundida es uno de los clásicos infaltables en la cocina argentina, especialmente en asados o reuniones informales. Te permite prepararla tanto en la parrilla como en el horno o en sartén, manteniendo siempre esa textura irresistible: una costra dorada y crocante por fuera, y un corazón derretido, elástico y lleno de sabor. El queso provolone es la base, y se recomienda usar uno de buena calidad, en forma de rodaja gruesa. Se le pueden añadir ingredientes extra para realzar su sabor: orégano seco, ají molido, tomillo, aceite de oliva o incluso hierbas frescas. Algunos suman tomates secos, aceitunas o panceta crocante para darle un toque más gourmet. Esta preparación es muy versátil y lleva pocos minutos. Servila caliente y recién salida del fuego, con pan crujiente o como parte de una picada, y vas a sorprender a todos.
Ingredientes
1 rodaja gruesa de queso provolone (aproximadamente 200 g), 1 cucharadita de orégano seco, 1 pizca de ají molido o pimentón, pimienta negra recién molida a gusto, 1 cucharadita de aceite de oliva, hojas de tomillo fresco (opcional), 1 diente de ajo picado (opcional), pan tipo baguette para acompañar.
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Sigue el paso a paso para preparar una deliciosa provoleta
- Selecciona una rodaja de queso provolone de al menos 1,5 cm de grosor. Si no consigues el formato en rodaja, puedes usar un trozo compacto del queso y darle forma redonda o cuadrada con un cuchillo. Es importante que el queso no tenga huecos y sea firme, para que conserve su forma al fundirse.
- Si vas a hacer la provoleta al horno o en la cocina, utiliza una sartén de hierro fundido o una cazuela que pueda ir al fuego directo. También puedes prepararla en una pequeña fuente para horno o en una cazuela de cerámica resistente. Si vas a usar parrilla, utiliza una provoletera o sartén de hierro.
- Coloca la rodaja de provolone en el recipiente elegido. Espolvorea por encima el orégano, el ají molido o pimentón y la pimienta negra. Si lo deseas, puedes añadir un poco de ajo picado y algunas hojitas de tomillo. Rocía todo con un chorrito de aceite de oliva para ayudar al dorado.
- Lleva la sartén o cazuela al fuego medio o al horno precalentado a 200°C. Cocina entre 8 y 10 minutos, o hasta que los bordes del queso estén dorados y crujientes, y el centro se vea completamente fundido. Si utilizas el horno, puedes gratinar los últimos minutos con calor desde arriba.
- Si vas a usar parrilla, coloca la provoleta en la provoletera sobre la parrilla caliente pero sin fuego directo. Cierra la tapa si es posible. Cocina entre 6 y 8 minutos, controlando que no se derrita demasiado y que forme una costra firme en la base.
- Es importante no excederse con la cocción, ya que el queso puede volverse muy líquido o perder su forma. El punto ideal es cuando los bordes están dorados y crujientes, pero el interior permanece fundido y suave. Usa una espátula para comprobar si la base ya está firme.
De la cocina a tu mesa
Sirve la provoleta directamente en la sartén o cazuela para conservar el calor. Acompaña con rebanadas de pan tostado, grisines o vegetales crudos. También puedes incluirla en una tabla de fiambres o servirla como entrada.
Esta preparación se disfruta mejor recién hecha. Si sobra, puedes recalentarla en horno o sartén, aunque la textura ya no será la misma. ¡Y a disfrutar!