ver más

Receta para que la provoleta fundida quede dorada por fuera y suave por dentro.

Receta de provoleta fundida: crocante por fuera, suave por dentro. Ideal para picadas, fácil y lista en minutos. ¡Un clásico irresistible de la mesa a rgentina!


Esta receta de provoleta fundida es perfecta para quienes disfrutan de los sabores intensos del queso derretido con bordes dorados. Es unapreparación simple y rápida, ideal para compartir en picadas o como entrada en una comida especial. Vas a lograr una provoleta crocante por fuera y suave por dentro.

La provoleta fundida es uno de los clásicos infaltables en la cocina argentina, especialmente en asados o reuniones informales. Te permite prepararla tanto en la parrilla como en el horno o en sartén, manteniendo siempre esa textura irresistible: una costra dorada y crocante por fuera, y un corazón derretido, elástico y lleno de sabor. El queso provolone es la base, y se recomienda usar uno de buena calidad, en forma de rodaja gruesa. Se le pueden añadir ingredientes extra para realzar su sabor: orégano seco, ají molido, tomillo, aceite de oliva o incluso hierbas frescas. Algunos suman tomates secos, aceitunas o panceta crocante para darle un toque más gourmet. Esta preparación es muy versátil y lleva pocos minutos. Servila caliente y recién salida del fuego, con pan crujiente o como parte de una picada, y vas a sorprender a todos.

Una deliciosa provoleta..jpg

Aunque el queso provolone es italiano, La receta de provoleta es una creación 100% argentina, ideada para adaptarse a la parrilla criolla.

Ingredientes

1 rodaja gruesa de queso provolone (aproximadamente 200 g), 1 cucharadita de orégano seco, 1 pizca de ají molido o pimentón, pimienta negra recién molida a gusto, 1 cucharadita de aceite de oliva, hojas de tomillo fresco (opcional), 1 diente de ajo picado (opcional), pan tipo baguette para acompañar.

Sigue el paso a paso para preparar una deliciosa provoleta

  1. Selecciona una rodaja de queso provolone de al menos 1,5 cm de grosor. Si no consigues el formato en rodaja, puedes usar un trozo compacto del queso y darle forma redonda o cuadrada con un cuchillo. Es importante que el queso no tenga huecos y sea firme, para que conserve su forma al fundirse.
  2. Si vas a hacer la provoleta al horno o en la cocina, utiliza una sartén de hierro fundido o una cazuela que pueda ir al fuego directo. También puedes prepararla en una pequeña fuente para horno o en una cazuela de cerámica resistente. Si vas a usar parrilla, utiliza una provoletera o sartén de hierro.
  3. Coloca la rodaja de provolone en el recipiente elegido. Espolvorea por encima el orégano, el ají molido o pimentón y la pimienta negra. Si lo deseas, puedes añadir un poco de ajo picado y algunas hojitas de tomillo. Rocía todo con un chorrito de aceite de oliva para ayudar al dorado.
  4. Lleva la sartén o cazuela al fuego medio o al horno precalentado a 200°C. Cocina entre 8 y 10 minutos, o hasta que los bordes del queso estén dorados y crujientes, y el centro se vea completamente fundido. Si utilizas el horno, puedes gratinar los últimos minutos con calor desde arriba.
  5. Si vas a usar parrilla, coloca la provoleta en la provoletera sobre la parrilla caliente pero sin fuego directo. Cierra la tapa si es posible. Cocina entre 6 y 8 minutos, controlando que no se derrita demasiado y que forme una costra firme en la base.
  6. Es importante no excederse con la cocción, ya que el queso puede volverse muy líquido o perder su forma. El punto ideal es cuando los bordes están dorados y crujientes, pero el interior permanece fundido y suave. Usa una espátula para comprobar si la base ya está firme.
Elegidísima en los asados argentinos..jpg

La receta fue popularizada por Natalio Alba, un inmigrante calabrés que combinó técnicas italianas con el estilo de los asados argentinos.

De la cocina a tu mesa

Sirve la provoleta directamente en la sartén o cazuela para conservar el calor. Acompaña con rebanadas de pan tostado, grisines o vegetales crudos. También puedes incluirla en una tabla de fiambres o servirla como entrada.

Esta preparación se disfruta mejor recién hecha. Si sobra, puedes recalentarla en horno o sartén, aunque la textura ya no será la misma. ¡Y a disfrutar!