Receta de pastafrola para principiantes: ¡no falla nunca!
Receta de pastafrola clásica y casera, con masa suave y relleno dulce. Ideal para acompañar el mate o el café y disfrutar en familia o con amigos.
Receta de pastafrola como la de la abuela: dulce clásico imperdible.
ShutterstockSi se busca una preparación casera, sencilla y llena de sabor tradicional, esta receta de pastafrola es perfecta. Con una base de masa suave y un relleno dulce, es ideal para compartir en familia, para acompañar una infusión o para llevar a reuniones. Es una preparación clásica que nunca falla y que todos amarán.
La pastafrola es un verdadero clásico de la repostería, muy presente en hogares de distintas partes del mundo. Su origen se remonta a la tradición europea, especialmente a la pastafrolla italiana, aunque con el tiempo ha adquirido características propias en muchas cocinas latinoamericanas. Se caracteriza por su masa mantecosa, ligeramente dulce y con un sutil aroma a vainilla o ralladura de cítricos. El relleno más habitual es el de dulce de membrillo, aunque también pueden usarse dulce de batata, de leche o incluso mermeladas caseras. Sigue el,paso a paso para preparar la masa desde cero, cómo trabajarla con cuidado para lograr una textura suave y cómo formar el enrejado superior que le da su aspecto tan distintivo. Es una opción excelente tanto para meriendas como para regalar. Con ingredientes simples y pasos claros, preparar una pastafrola casera se convierte en una experiencia cálida y muy gratificante.
Ingredientes
Para la masa: 400 gramos de harina 0000, 200 gramos de manteca, 150 gramos de azúcar, 2 huevos, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 1 cucharadita de ralladura de limón (opcional), 1 cucharadita de polvo de hornear, una pizca de sal.
Para el relleno: 500 gramos de dulce de membrillo, 3 cucharadas de agua caliente o vino blanco (para ablandar el dulce).
Para pincelar: 1 huevo batido, coco rallado (opcional).
Prepara paso a paso esta deliciosa pastafrola
- Corta el dulce de membrillo en cubos pequeños y coloca en un recipiente. Añade el agua caliente o vino blanco y pisa con un tenedor o procesa hasta obtener una pasta suave y homogénea. Reserva a temperatura ambiente mientras se prepara la masa.
- Coloca la manteca a temperatura ambiente en un bol grande. Agrega el azúcar y bate con batidor de mano o cuchara de madera hasta formar una mezcla cremosa. Incorpora los huevos uno a uno, añade la esencia de vainilla y, si deseas, la ralladura de limón. Mezcla hasta integrar bien todos los ingredientes.
- En otro recipiente, mezcla la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Añade estos ingredientes secos poco a poco a la preparación anterior, mezcla con cuchara o con las manos hasta formar una masa suave. No es necesario amasar, solo une hasta obtener una textura uniforme.
- Forma un bollo, cubre con film plástico o un paño limpio y refrigera durante 20 a 30 minutos para que la masa tome cuerpo.
- Retira la masa del refrigerador y separa una cuarta parte para formar el enrejado. Reserva esa porción. Estira el resto sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener un espesor de medio centímetro aproximadamente. Forra un molde para tarta de 24 a 26 cm de diámetro, previamente engrasado y enharinado. Presiona los bordes y recorta el exceso si es necesario.
- Distribuye el dulce de membrillo ablandado sobre la base de masa. Extender con una espátula o cuchara hasta formar una capa pareja y uniforme.
- Estira la masa reservada y corta tiras delgadas de aproximadamente 1 cm de ancho. Coloca las tiras sobre el relleno formando un enrejado, primero en un sentido y luego cruzando en diagonal. Presiona suavemente los extremos para fijarlos a los bordes de la tarta.
- Pincela la superficie del enrejado con huevo batido. Lleva al horno precalentado a 180°C (350°F) y hornea durante 35 a 40 minutos, o hasta que la masa esté dorada y cocida.
De la cocina a tu mesa
Retira la tarta del horno y deja enfriar completamente antes de desmoldar. Sirve a temperatura ambiente. Opcionalmente, espolvorea con azúcar glass o coco rallado para una presentación más atractiva.
Esta receta de pastafrola es una forma sencilla y efectiva de preparar un clásico dulce casero. La combinación de masa suave y relleno de membrillo ofrece un equilibrio perfecto entre textura y sabor. Puede conservarse en un recipiente hermético por varios días, y su sabor se intensifica con el paso del tiempo. Ideal para compartir, regalar o compartir en familia, es una preparación indispensable en cualquier recetario casero. ¡Y a disfrutar!



