Receta muy fácil de buñuelos de bacalao crujientes y esponjosos: fáciles, rápidos y llenos de sabor
Buñuelos de bacalao crujientes por fuera y suaves por dentro, una receta fácil y sabrosa ideal para tapas, aperitivos o celebraciones especiales.
¡No podrás creer! estos buñuelos de bacalao: el aperitivo perfecto para sorprender.
ShutterstockSi estás buscando una receta tradicional, sabrosa y perfecta como aperitivo o entrante, estos buñuelos de bacalao son una excelente opción. Son popukares en la cocina mediterránea y combina el sabor intenso del bacalao con una masa ligera y esponjosa que se fríe hasta quedar dorada y crujiente.
Los buñuelos de bacalao tienen una larga historia en la cocina española y portuguesa, especialmente en épocas como Semana Santa, cuando se consumen platos a base de pescado. Sin embargo, hoy en día son una delicia disponible todo el año. Esta preparación en particular está pensada para que el interior de los buñuelos quede suave y sabroso, mientras que el exterior se fríe hasta formar una textura crujiente y dorada. La clave está en usar bacalao desalado de buena calidad, mezclarlo con una masa bien aireada y freír a la temperatura correcta. Son perfectos para compartir en reuniones, servir con alioli o limón, y disfrutar tanto calientes como fríos. ¡Vamos a la receta!.
Ingredientes
Bacalao desalado 300 g, patata mediana cocida 1 unidad, huevo 1 unidad, ajo 2 dientes, perejil fresco picado 2 cucharadas, harina de trigo 60 g, levadura química 1 cucharadita, agua fría 100 ml, sal al gusto, pimienta negra al gusto, aceite de oliva (o girasol) para freír en cantidad suficiente.
Sigue el paso a paso para preparar buñuelos de bacalao
- Si tu bacalao es salado, colócalo en un bol con agua fría durante 24 a 48 horas, cambiando el agua cada 8 horas. Luego, escúrrelo, retira la piel y las espinas, y desmenúzalo con las manos o un tenedor.
- Cocina la patata con piel en agua con sal hasta que esté tierna (unos 20 minutos). Déjala enfriar, pélala y machácala con un tenedor o pasa puré hasta obtener una textura suave, sin grumos.
- En una sartén, sofríe los dientes de ajo picados finamente con una cucharada de aceite de oliva hasta que estén dorados. Añade el bacalao desmenuzado y saltea unos minutos para intensificar el sabor. Luego, retira del fuego y deja enfriar un poco.
- En un bol grande, coloca el bacalao salteado, la patata machacada, el perejil picado, el huevo batido, sal y pimienta al gusto. Mezcla bien todos los ingredientes.
- Añade la harina tamizada junto con la levadura química. Mezcla todo bien con una cuchara de madera o espátula hasta obtener una masa densa pero manejable. Agrega poco a poco el agua fría hasta que la masa quede húmeda, suave y ligeramente pegajosa. No debe ser líquida.
- Puedes cubrir la masa con film y dejarla reposar en la nevera 20-30 minutos. Esto ayuda a que se compacte y sea más fácil de manejar al freír.
- En una sartén profunda o cazo, calienta abundante aceite a unos 170-180 °C. Con la ayuda de dos cucharas, forma pequeñas porciones de masa y fríelas en tandas. No sobrecargues el aceite para evitar que baje la temperatura.
- Fríe los buñuelos durante 3 a 4 minutos, dándoles la vuelta para que se doren de manera uniforme. Deben inflarse ligeramente y tomar un tono dorado intenso. Sácalos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
De la cocina a tu mesa
Sirve los buñuelos de bacalao calientes, acompañados de limón, salsa alioli o una mayonesa ligera. También pueden servirse fríos o recalentados en el horno unos minutos antes de comer.
Estos buñuelos de bacalao son una auténtica delicia que combina tradición, sabor y textura. Perfectos para tapas, celebraciones o como entrada especial. ¡Y a disfrutar!



