Receta fácil de flamiche con puerros: ¡sorprende a tu familia!
La flamiche es un plato tradicional de la cocina francesa, originario de la región de Picardía, conocida por su rica gastronomía campesina y su influencia belga. Esta deliciosa tarta salada se distingue por su masa crujiente y un relleno cremoso que combina sabores sutiles y reconfortantes. Su ingrediente principal son los puerros, que se cocinan lentamente hasta alcanzar un punto de caramelización que realza su dulzura natural.
-
Te puede interesar
Panqueques caseros: una receta rica y rápida paso a paso
El queso Gruyère, con su sabor robusto y cremoso, se mezcla con huevos y crema de leche (nata) para formar un relleno suave y delicioso, sazonado con un toque de nuez moscada opcional. La flamiche se hornea hasta que la masa adquiere un dorado perfecto y el relleno se funde en una mezcla irresistible de texturas y sabores. Ideal para cualquier ocasión, ya sea como un almuerzo reconfortante o como parte de una cena especial, la flamiche ofrece un viaje de sabores que captura la esencia de la cocina rural francesa con cada bocado. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa: 250 g de harina de trigo, 125 g de mantequilla fría cortada en cubos pequeños, 1 huevo, 50 ml de agua fría, Una pizca de sal
-
Te puede interesar
Flan de chocolate y café irresistible: receta cremosa y fácil
Para el relleno: 400 g de puerros lavados y cortados en rodajas finas, 150 g de queso Gruyère rallado, 200 ml de crema de leche (nata para cocinar), 3 huevos, sal y pimienta al gusto, una pizca de nuez moscada (opcional).
Procedimiento
Prepara la masa
- En un bol grande, mezcla la harina con la sal.
- Añade la mantequilla fría y mezcla con los dedos hasta obtener una textura arenosa.
- Haz un hueco en el centro de la mezcla y añade el huevo batido y el agua fría.
- Amasa rápidamente hasta obtener una masa homogénea. Forma una bola, envuélvela en film transparente y déjala reposar en el refrigerador durante al menos 30 minutos.
Prepara el relleno
- Mientras reposa la masa, prepara el relleno. En una sartén grande, derrite un poco de mantequilla a fuego medio.
- Añade los puerros cortados y cocina lentamente hasta que estén tiernos y caramelizados, unos 10-15 minutos. Retira del fuego y deja enfriar.
- En un bol aparte, bate los huevos junto con la crema de leche (nata). Añade el queso Gruyère rallado y mezcla bien. Salpica con sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
Monta y hornea
- Precalienta el horno a 180°C (350°F).
- Saca la masa del refrigerador y estírala con un rodillo sobre una superficie enharinada, formando un círculo lo suficientemente grande como para forrar un molde para tarta engrasado y enharinado.
- Coloca la masa en el molde, recortando el exceso de los bordes. Pincha la base con un tenedor para evitar que suba en el horno.
- Vierte la mezcla de puerros y queso sobre la masa extendida en el molde.
- Hornea la flamiche en el horno precalentado durante unos 30-35 minutos, o hasta que la masa esté dorada y el relleno esté completamente cocido y dorado por encima.
- Retira del horno y deja enfriar ligeramente antes de servir.
La flamiche se puede servir tanto caliente como fría, acompañada de una ensalada verde fresca y, si lo deseas, un vino blanco ligero para complementar los sabores. Es ideal para cualquier comida del día, ya sea un almuerzo familiar o una cena especial. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.