¡Receta explosiva! pizza con papas fritas ideal para compartir y sorprender.
Receta de pizza con papas fritas crocante y fuera de lo común. Una combinación irresistible que tenés que probar al menos una vez. ¡Te va a sorprender!.
Receta de pizza con papas fritas casera: divertida, original y deliciosa.
ShutterstockSi estás buscando una receta creativa, divertida y con mucho sabor, esta preparación de pizza con papas fritas es perfecta. Combinando dos clásicos irresistibles, la pizza y las papas fritas, esta preparación es ideal para compartir con amigos, sorprender a la familia o romper la rutina con una comida distinta.
La pizza con papas fritas une lo mejor de dos mundos: la masa de pizza crocante y esponjosa, cubierta con salsa de tomate, queso fundido y una generosa capa de papas fritas doradas. Aunque suene poco tradicional, ha ganado popularidad por su originalidad y por ser una opción deliciosa para quienes buscan algo diferente. Además, permite múltiples variantes: puedes agregarle bacon, cheddar, cebolla caramelizada o lo que tengas a mano. Prepararla es más fácil de lo que parece. La clave está en lograr una buena base de pizza casera o usar una masa comprada de buena calidad, freír las papas en el punto justo y montarlo todo al horno para que los sabores se integren.
Ingredientes
Para la masa: 500 g de harina de trigo común, 10 g de sal, 5 g de azúcar, 10 g de levadura seca o 25 g de levadura fresca, 300 ml de agua tibia, 30 ml de aceite de oliva.
Para la cobertura: 2 papas medianas, aceite para freír (cantidad necesaria), 200 g de queso mozzarella rallado, 150 ml de salsa de tomate para pizza, orégano seco al gusto, sal al gusto, pimienta negra (opcional).
Paso a paso para que prepares pizza con papas fritas
- En un recipiente grande, mezcla la harina con la sal y el azúcar. Disuelve la levadura en el agua tibia y deja reposar 5 a 10 minutos hasta que empiece a formar espuma. Luego, incorporá esta mezcla a la harina y añadí el aceite. Mezclá todo hasta formar una masa. Amasa durante 8 a 10 minutos sobre una superficie limpia hasta que esté suave y elástica. Coloca la masa en un bol ligeramente aceitado, cubrí con un paño y dejá levar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su volumen.
- Mientras la masa leva, lava y pela las papas. Cortalas en bastones finos o al estilo que prefieras (también podés usar papas congeladas si querés ahorrar tiempo). Secalas bien con un paño para que no salpiquen al freír. Calienta abundante aceite en una sartén o freidora y cocina las papas hasta que estén doradas y crocantes. Escurrilas sobre papel absorbente y salalas a gusto. Reserva.
- Una vez que la masa haya levado, precalentá el horno a 220°C. Estirá la masa con las manos o un palo de amasar sobre una bandeja ligeramente aceitada o con papel de hornear, dándole forma redonda o rectangular, según prefieras. Extiende la salsa de tomate sobre la base, cubre con el queso rallado y espolvorea con orégano. Lleva la base al horno durante 12 a 15 minutos, hasta que el borde esté dorado y el queso fundido.
- Retira la pizza del horno y cubrila inmediatamente con las papas fritas ya cocidas. Si lo deseás, podés espolvorear un poco más de queso por encima o añade ingredientes extra como panceta crocante, cebolla caramelizada, cheddar fundido o perejil picado.
- Para integrar mejor los sabores y dar un toque extra de gratinado, puedes volver a colocar la pizza al horno por unos 5 minutos adicionales, solo hasta que el queso sobre las papas comience a derretirse o dorarse levemente. Este paso es opcional, según la textura que prefieras.
De la cocina a tu mesa
Una vez lista, corta en porciones y sirve caliente. Esta pizza es ideal para compartir en una reunión informal, una noche de películas o como opción original para una cena diferente. Puedes acompañarla con alguna salsa extra o con una bebida fresca.
La pizza con papas fritas demuestra que no hay límites cuando se trata de combinar sabores que nos gustan. Es una propuesta atrevida, sabrosa y muy fácil de preparar en casa. Ya sea que la hagas desde cero o con masa prelista, el resultado será un plato divertido, abundante y que seguro vas a querer repetir. ¡Y a disfrutar!