Receta clásica de croquetas de bacalao: crujientes y cremosas
Prepara esta receta paso a paso de croquetas de bacalao, perfecta para disfrutar en cualquier ocasión de una auténtica comida española.
En distintas regiones, esta receta incorpora hierbas o especias propias.
ShutterstockEsta receta de croquetas de bacalao es un clásico de la cocina tradicional, apreciado por su textura cremosa y su sabor delicado. Perfectas como entrada o plato principal, estas croquetas combinan bacalao desmenuzado con una bechamel suave, logrando un bocado crujiente por fuera y tierno por dentro.
Ingredientes para unas croquetas perfectas
Rinde 4 porciones.
- Bacalao desalado: 300 g.
- Leche entera: 500 ml.
- Manteca: 60 g.
- Harina de trigo: 60 g.
- Cebolla: ½ unidad.
- Ajo: 1 diente.
- Perejil fresco picado: 2 cucharadas.
- Sal: A gusto.
- Pimienta: A gusto.
- Nuez moscada: Una pizca.
- Huevos: 2 unidades.
- Pan rallado: Cantidad necesaria.
- Aceite para freír: Cantidad necesaria.
Paso a paso ¡muy fácil!
1- Hervir el bacalao durante 5 minutos, escurrir y desmenuzar.
2- Picar finamente la cebolla y el ajo.
3- Derretir la manteca en una sartén y rehogar la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes.
4- Agregar la harina y cocinar un minuto, mezclando.
5- Incorporar la leche de a poco, revolviendo constantemente, hasta obtener una bechamel espesa.
6- Añadir el bacalao, el perejil, la nuez moscada, sal y pimienta.
7- Cocinar unos minutos más y retirar del fuego.
8- Dejar enfriar la mezcla.
9- Formar las croquetas, pasarlas por huevo batido y pan rallado.
10- Freír en aceite caliente hasta que estén doradas.
11- Escurrir sobre papel absorbente y servir.
De la cocina a la mesa
Las croquetas de bacalao son una receta que destaca por su sabor suave y su textura cremosa en el interior. Son ideales para aprovechar restos de pescado y transformarlos en un plato elegante y sabroso. Esta preparación es perfecta para servir como aperitivo, entrada o acompañamiento, y se adapta a distintas ocasiones. Además, se pueden preparar con anticipación y congelar, lo que las vuelve muy prácticas. Siguiendo estos pasos y cuidando la consistencia de la bechamel, esta receta garantiza croquetas doradas, bien armadas y con un relleno lleno de sabor que siempre resulta irresistible. ¡A disfrutar!



