Principales razones por las que la gardenia o jazmín del cabo no florece
El jazmín del cabo o gardenia es una de esas plantas que toman un gran protagonismo en los jardines debido a su belleza y a la fragancia de sus flores. Además, se trata de un arbusto que puede acompañarlos durante largos años y eso lo vuelve aún más especial.
Sin embargo, a lo largo de su vida puede sufrir enfermedades, carencias o el ataque de plagas. El jazmín del cabo nos hará saber lo que se ocurre mostrando diferentes síntomas en su follaje o, incluso, en su floración.
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Por qué no florece el jazmín del cabo
Ante este tipo de problemas primero debemos analizar la situación y el contexto ya que, generalmente, las causas que lo provocan están relacionadas con las condiciones ambientales o carencia de cuidados.
Ubicación: si bien la mayoría de las plantas sufren de estrés cuando son reubicadas, los jazmines son aún menos tolerantes a los cambios. Si recientemente has decidido cambiarla de lugar o has modificado de forma abrupta su entorno, puede que se deba a esto.
Riego: uno de los rasgos característicos de esta especie es su baja tolerancia a la sequía. Las gardenias requieren de ambientes húmedos, si no ha recibido un riego adecuado o se ha registrado algún evento de viento seco, puede que esto haya provocado que los pimpollos caigan sin llegar a florecer.
Cómo evitarlo
Desde los primeros años, ubica el jazmín en un lugar adecuado. Debes saber que se trata de una planta con altos requerimientos de luz, pero que le afecta enormemente recibir los rayos del sol de forma directa.
Procura que el suelo tengo buen drenaje y que sea ligero, esto le permitirá mantener las raíces húmedas, pero evitar los encharcamientos.
Además, se trata de una especie que necesita una fertilización abundante. Es recomendable que esta se realice una vez al mes y debe ser rica en hierro.