Prepara esta receta de estofado de carne con papas tradicional y rendidor.
Receta de estofado de carne con papas: un plato reconfortante, lleno de sabor y perfecto para los días fríos. Ideal para disfrutar en familia.
Estofado de carne con papas para el invierno: ideal para días fríos.
ShutterstockSi estás buscando una receta clásica, sabrosa y rendidora, esta preparación de estofado de carne con papas es ideal. Es un plato tradicional, perfecto para días fríos, y se prepara con ingredientes simples que seguramente ya tienes en casa. Un plato que reconforta, llena de sabor y fácil de hacer.
El estofado de carne con papas es un verdadero emblema de la cocina hogareña. Es un plato de cuchara, con sabores profundos que se logran gracias a una cocción lenta y paciente. Los cortes de carne se cocinan junto a cebolla, zanahoria, tomate y especias hasta quedar bien tiernos, mientras que las papas se integran al final, aportando cuerpo, sabor y esa textura cremosa que tan bien equilibra el conjunto. Lo mejor del estofado es su versatilidad: admite distintas verduras, cortes de carne e incluso vinos o caldos según el gusto o lo que haya en la alacena. Es ideal para hacer en cantidad, guardar, recalentar y seguir disfrutando durante varios días. Esta receta no solo nutre el cuerpo, sino que también trae recuerdos, aromas familiares y la calidez de una comida hecha en casa con dedicación.
Ingredientes
800 g de carne para guiso (aguja, paleta o roast beef), 4 papas medianas, 2 zanahorias, 1 cebolla grande, 1 diente de ajo, 1 pimiento rojo, 2 tomates perita o 200 g de puré de tomate, 2 hojas de laurel, 1 cucharadita de pimentón dulce, 1 cucharadita de orégano seco, sal y pimienta a gusto, 2 cucharadas de aceite, 1 taza de caldo o agua caliente.
Paso a paso para preparar un delicioso estofado de carnne y papas
- Comienza cortando todos los ingredientes. Pela las papas y córtalas en trozos medianos. Haz lo mismo con las zanahorias, cortándolas en rodajas o medias lunas. Corta la cebolla en cubos pequeños, pica el ajo finamente y corta el pimiento en tiras o cubos. Si usas tomates frescos, pélalos y pícalos. La carne debe estar en cubos de tamaño parejo, de unos 3 o 4 cm.
- En una olla grande y profunda, calienta el aceite a fuego medio-alto. Añade los cubos de carne (en tandas si es necesario para que no se amontonen y dóralos por todos sus lados. Este paso es fundamental para darle sabor al estofado. Una vez dorados, retíralos y resérvalos en un plato.
- En la misma olla, añade la cebolla, el ajo y el pimiento. Cocina durante unos 5 minutos, revolviendo cada tanto, hasta que la cebolla esté transparente y los vegetales comiencen a ablandarse. Agrega las zanahorias y cocina unos minutos más.
- Incorpora el pimentón, el orégano y las hojas de laurel. Revuelve bien y enseguida añade los tomates picados o el puré de tomate. Cocina todo junto durante unos 5 a 7 minutos, para que el tomate se concentre y se integren los sabores.
- Vuelve a colocar la carne en la olla, mezclando bien con el sofrito. Luego, agrega una taza de caldo o agua caliente, lo suficiente para cubrir parcialmente los ingredientes. Condimenta con sal y pimienta a gusto. Tapá la olla y bajá el fuego.
- Deja cocinar a fuego bajo durante 45 minutos a 1 hora, removiendo de vez en cuando para que no se pegue. Si es necesario, puedes agregar un poco más de agua o caldo durante la cocción. La clave es que la carne quede tierna y los sabores se desarrollen bien.
- Pasado ese tiempo, incorpora las papas cortadas y mezcla suavemente. Cocina con la olla semi tapada durante unos 20 a 30 minutos más, hasta que las papas estén bien cocidas y hayan absorbido parte del sabor del guiso. Si prefieres un estofado más espeso, cocina destapado los últimos 10 minutos.
De la cocina a tu mesa
Antes de apagar el fuego, probá y ajustá la sal o las especias si es necesario. Dejá reposar unos minutos para que los sabores se asienten. Serví el estofado bien caliente, acompañado si querés con pan casero o arroz blanco.
Este estofado de carne con papas es ideal para cocinar en cantidad y disfrutar en varias comidas. Se conserva muy bien en la heladera por 3 o 4 días, y también se puede congelar. Su sabor mejora al día siguiente, cuando todos los ingredientes se integran aún más. Una receta que reconforta, alimenta y nunca falla. ¡Y a disfrutar!