Potaje de vigilia: garbanzos con espinacas y bacalao, los aliados perfectos para Semana Santa
Esta comida para Semana Santa se ganará el corazón de toda tu familia. Notarás que en simples pasos lograrás una auténtica delicia con garbanzos, bacalao y espinacas. Sigue esta receta de potaje de vigilia y sorprende a todos tus seres queridos. ¡A cocinar!
Te puede interesar
Estofado de rabo de toro: receta tradicional española
Ingredientes
300 g. de garbanzos secos (sin remojar), 300 g. de bacalao desalado, 250 g. de espinacas frescas, 2 cebollas medianas, 4 dientes de ajo, 1 huevo, 1 rebanada de pan, 1 cucharada de pimentón, 1 hoja de laurel, aceite de oliva virgen extra cantidad necesaria, sal al gusto.
Procedimiento
Lo primero que debes hacer es poner los garbanzos en agua templada con una cucharadita de sal y dejarlos en remojo durante la noche unas12 horas. Luego lávalos para quitar posibles impurezas, escúrrelos y aparta hasta el momento de preparar el potaje. Si empleas unos ya cocidos, igualmente lávalos muy bien para quitarles restos de la gelatina que rodea al garbanzo, y añadirlos al final de la cocción del guiso.
-
Te puede interesar
El postre perfecto: receta de tartaletas de frutillas y crema pastelera
Lo mismo con las espinacas, es mejor ocuparlas frescas que congeladas o enlatadas. En el caso de los lomos de bacalao, puedes aprender a desalarlos con este link: Estos son los tips que necesitas saber para desalar el bacalao en salazón fácilmente desde tu cocina. Ten en cuenta que solo ocuparás la carne del bacalao.
Cocina los garbanzos. Puedes hacerlo de manera tradicional, una hora y media a fuego lento en una olla, o usando la olla express. Con ella en tan sólo 20 minutos tendrás listos los garbanzos. Ahora, en la olla rápida echa un litro de agua, 2 dientes de ajo pelados, la hoja de laurel y los garbanzos ya remojados. Agrega la tapa y lleva la olla a fuego alto. Cuando comience a salir vapor, baja a fuego bajo y cocina por 15 minutos.
Céntrate ahora en la preparación del sofrito y los huevos cocidos, mientras se cocinan los garbanzos. Pica fino uno de los dientes de ajo y pela el otro, lo mismo con las cebollas, pícalas en juliana pequeña. Lo que harás ahora es, en una sartén amplia, verter aceite de oliva virgen extra y freir el ajo a fuego medio. En cuanto tome un tono dorado, retira el diente de ajo entero. Añade la cebolla y sigue sofriendo.
Añade sal al gusto y cuando esté pochada, apaga el fuego y deja atemperar un poco el aceite. Añade una cucharada de pimentón y remueve bien para que se integre perfectamente con el sofrito. Reserva. En un cazo pequeño pon agua a hervir, cocina el huevo, que luego utilizarás al final de la receta. Pasado el tiempo de cocción de los garbanzos, deja que se libere todo el vapor de la olla antes de abrir. Pasa el caldo colado a otra cazuela junto a los garbanzos.
Lo que harás ahora es disponer la cazuela a fuego medio. Cuando empiece a tomar temperatura, agrega el sofrito y remueve bien. Echa ahora en varias tandas las espinacas, que en poco tiempo irán reduciendo su tamaño. Rectifica de sal y deja cocinando un par de minutos. Después, desmiga el bacalao en trozos que luego puedas comer de un bocado. Añade a la cazuela y muévela por las asas para que se vayan mezclando todos los ingredientes. Baja a fuego bajo.
Así, en 5 minutos estará listo el potaje, pero mientras tanto prepara el toque final: en una sartén con un poquito de aceite de oliva, fríe la rebanada de pan vuelta y vuelta, hasta que esté dorada y crujiente. En un mortero echa el pan frito desmenuzado y el diente de ajo que tenías reservado. Machaca y genera un majado. Pasados los 5 minutos desde que echaste el bacalao, añade el majado anterior. Pela el huevo cocido, córtalo en pequeños trozos y añádelo a la cazuela justo antes de servir en la mesa.
Sirve esta comida deliciosa y disfrútala. Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

