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¡Porras madrileñas caseras irresistibles! receta tradicional paso a paso

Descubre la receta de porras madrileñas caseras crujientes por fuera y tiernas por dentro, perfectas para un desayuno tradicional con chocolate.


Esta receta de porras madrileñas es un clásico imprescindible de la repostería castiza. Más gruesas que los churros y con interior esponjoso, las porras son perfectas para mojar en chocolate caliente. Con pocos ingredientes y una buena técnica, podrás disfrutar en casa de un desayuno tradicional al más puro estilo de Madrid.

Acompañadas con un buen chocolate caliete son irresistibles

La sencillez de la receta es clave: pocos ingredientes, pero técnica muy precisa en la fritura.

Rinde 6 porciones

Ingredientes

  • 500 gramos de harina de trigo.

  • 500 mililitros de agua.

  • 10 gramos de sal.

  • 5 gramos de bicarbonato sódico.

  • 500 mililitros de aceite para freír.

  • 100 gramos de azúcar (opcional, para espolvorear).

Paso a paso para crear unas porras madrileñas caseras deliciosas

1- Calienta el agua en una cacerola amplia hasta que comience a hervir.

2- Añade la sal y el bicarbonato sódico, removiendo hasta que se disuelvan.

3- Incorpora la harina de trigo de golpe y mezclar enérgicamente con una cuchara de madera hasta obtener una masa espesa y homogénea.

4- Deja reposar la masa durante 10 minutos para que pierda un poco de temperatura.

5- Introduce la masa en una manga pastelera con boquilla rizada ancha.

6- Calienta el aceite para freír en una sartén profunda.

7- Forma las porras directamente sobre el aceite caliente, cortándolas con unas tijeras.

8- Fríe hasta que estén doradas, dándoles la vuelta para que se cocinen por igual.

9- Escurre sobre papel absorbente y, si se desea, espolvorea con azúcar.

Con pocos ingredientes y una buena fritura lograrás unas porras de ensueño

Algunas versiones actuales reinventan la receta clásica añadiendo rellenos o coberturas dulces.

De la cocina a la mesa

Las porras forman parte de la tradición madrileña y suelen disfrutarse en churrerías históricas durante las mañanas frías. Lo ideal es consumirlas recién hechas, cuando mantienen su textura crujiente exterior y su interior aireado. Si sobran, pueden conservarse unas horas a temperatura ambiente, aunque perderán parte de su encanto. Para recalentarlas, basta unos minutos en el horno. Servidas con un delicioso chocolate espeso, café con leche o incluso solas, las porras madrileñas caseras siempre conquistan a quienes buscan sabores auténticos. ¡Y a disfrutar!.