Por qué recomiendan colocar vinagre en el lavarropas
Más allá del detergente, el vinagre blanco optimiza el lavado y cuida el lavarropas, descomponiendo residuos y previniendo el sarro.
El uso poco conocido del vinagre.
El uso del vinagre blanco como aliado en la lavandería se ha vuelto un recurso habitual. Este insumo económico se ha posicionado como una alternativa práctica para eliminar malos olores y evitar la acumulación de jabón en los tejidos.
Lavado con vinagre
Si bien los especialistas aclaran que no sustituye al detergente, afirman que su uso moderado funciona como un excelente complemento para optimizar el lavado y preservar el buen estado del electrodoméstico.
Gracias a su acidez suave, este líquido ayuda a descomponer los restos de jabón y suavizante que suelen endurecer las fibras.
Entre sus aplicaciones, sirve para neutralizar la humedad en la ropa deportiva, toallas o prendas guardadas por tiempo prolongado. Además, evita que las prendas de algodón o las toallas queden ásperas por el exceso de químicos.
Asimismo, previene la acumulación de sarro y moho en los dispensadores y el tambor de la lavadora.
Para obtener buenos resultados sin dañar la ropa ni el aparato, se aconseja seguir algunas pautas. En la ropa de uso diario, verter media taza de vinagre blanco en la bandeja destinada al suavizante. Al liberarse en el último ciclo de enjuague, cumple su función desodorante sin interferir con la acción del detergente.
En tanto, para la limpieza del lavarropas realizar un ciclo de mantenimiento una vez al mes con el tambor vacío, una taza de vinagre y agua caliente (siempre que el manual del fabricante lo permita).
Superar la medida aconsejada o usarlo diariamente puede desgastar mangueras y gomas de sellado de la lavadora con el tiempo debido a la acidez.
La recomendación general es aplicarlo de una a dos veces por semana solo en cargas que lo requieran y mantener la limpieza profunda del tambor de forma mensual.