ver más

Por qué deberías poner un cuenco con vinagre en las esquinas de tu casa este fin de semana

La práctica se apoya en las bases del Feng Shui. El vinagre es mucho más que un ingrediente de cocina.


Más allá de ser un ingrediente de limpieza y para cocinar, el vinagre es un aliado también del bienestar espiritual. En los últimos meses un método se volvió viral y es colocar el ingrediente en los cuatro ángulos de una habitación.

Ritual con vinagre

Esta práctica -que para muchos es una excentricidad- se apoya en las bases del Feng Shui que considera al vinagre como un potente “transmutador” capaz de disolver lo que se conocen como vibras pesadas. Eso permitirá abrir paso a la renovación energética.

A veces al entrar a una habitación se siente pesadez e incomodidad inmediata. Los expertos en armonizar espacios explican que hay lugares que retienen las cargas emocionales de quienes los habitan. El vinagre con su naturaleza ácida y purificadora es un imán para el estancamiento logrando que el aire sea más ligero.

No es necesario empapar toda la casa con vinagre sino que hay que enfocarse en zonas como la cocina que es el motor de la prosperidad. Hay que colocar cuencos con vinagre en las cuatro esquinas. Es el lugar donde se transforma el alimento y la energía de la abundancia no se detiene.

Otro punto es el baño, que al ser un lugar de desecho, la energía tiende a ser más densa. Aplicar este ingrediente en sus rincones permite evitar que la negatividad se propague dentro de la casa. En tanto, el umbral también es importante. Limpiar la puerta de entrada con agua y vintage es muy importante. Mientras se hace ese ritual hay que intencionar. "Mi hogar es un imán para la abundancia y solo lo positivo cruza esta puerta".

Más allá de la química del producto, la efectividad de este truco reside en la atención consciente. Limpiar con vinagre se convierte así en un acto simbólico de soltar lo viejo para dejar espacio a nuevas oportunidades.