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Pizza de pepperoni casera: receta fácil y deliciosa

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa pizza de pepperoni con nuestra receta favorita e imbatible

La pizza de pepperoni es una de las más populares del mundo, famosa por su combinación de sabores intensos y su textura perfecta entre crujiente y esponjosa. Su origen se encuentra en la fusión de la cocina italiana y la estadounidense, cuando los inmigrantes italianos en Nueva York comenzaron a experimentar con ingredientes más accesibles en América. A diferencia de las pizzas tradicionales de Italia, que suelen llevar ingredientes frescos y sencillos, la pizza de pepperoni se caracteriza por su abundante queso derretido y su topping de embutido especiado, que le da un sabor inconfundible.

El pepperoni es el topping más solicitado en las pizzerías de EE.UU. Fuente: Shutterstock

El secreto de una buena pizza casera radica en la calidad de sus ingredientes y en el correcto manejo de la masa. Hacer la pizza desde cero permite personalizarla según el gusto personal y asegurarse de que la textura de la base sea la ideal. La masa debe ser flexible pero firme, con un borde dorado y crujiente que contraste con la suavidad del centro.

Además de la masa, el otro gran protagonista es el pepperoni, un embutido picante elaborado con carne de cerdo y ternera, condimentado con especias como pimentón y ajo. Cuando se hornea sobre la pizza, sus bordes se curvan y sueltan un aceite delicioso que impregna la salsa y el queso, intensificando el sabor. ¡Vamos a la receta!

Al hornearse, el pepperoni suelta un aceite anaranjado que intensifica su sabor. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: harina de trigo (500 g), agua tibia (325 ml), levadura seca instantánea (7 g), azúcar (1 cucharadita), sal (1 ½ cucharadita), aceite de oliva (2 cucharadas).


Para la salsa: tomates triturados (400 g), ajo picado (1 diente), orégano seco (1 cucharadita), albahaca seca (1 cucharadita), sal (½ cucharadita), azúcar (½ cucharadita), aceite de oliva (1 cucharada).


Para la pizza: queso mozzarella rallado (300 g), queso parmesano rallado (50 g), pepperoni en rodajas (100 g), harina para espolvorear, aceite de oliva para engrasar.

 

Procedimiento

  1. En un recipiente grande, mezcla el agua tibia con la levadura y el azúcar. Deja reposar por 10 minutos hasta que la levadura se active y se forme espuma en la superficie. Agrega la harina y la sal, luego vierte el aceite de oliva. Mezcla con una cuchara de madera hasta que la masa comience a tomar forma.
  2. Transfiere la masa a una superficie enharinada y amasa durante 10 minutos hasta que esté suave y elástica. Forma una bola y colócala en un recipiente ligeramente engrasado. Cubre con un paño limpio y deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
  3. Mientras la masa fermenta, calienta una sartén con una cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Sofríe el ajo picado por 30 segundos hasta que suelte su aroma. Añade los tomates triturados, el orégano, la albahaca, la sal y el azúcar. Cocina a fuego lento durante 15 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa espese. Retira del fuego y deja enfriar.
  4. Precalienta el horno a 220 °C. Espolvorea harina sobre una superficie limpia y extiende la masa con un rodillo hasta obtener un círculo de aproximadamente 30 cm de diámetro. Si prefieres una base más gruesa, puedes dejarla con un grosor de 1 cm. Transfiere la masa a una bandeja para hornear ligeramente engrasada o a una piedra para pizza.
  5. Extiende una capa uniforme de salsa sobre la base, dejando un pequeño borde sin cubrir. Distribuye la mozzarella rallada por toda la superficie y espolvorea el queso parmesano para intensificar el sabor. Coloca las rodajas de pepperoni de manera uniforme sobre el queso, asegurándote de que cada porción tenga suficiente cantidad.
  6. Lleva la pizza al horno precalentado y hornea durante 12-15 minutos o hasta que el queso esté completamente derretido y burbujeante, y la base tenga un tono dorado. Si deseas un borde más crujiente, puedes hornear por 2 minutos adicionales con la función de gratinado.
A diferencia del salame italiano, el pepperoni es más suave y especiado. Fuente: Shutterstock


Retira la pizza del horno y déjala reposar durante 5 minutos antes de cortarla. Esto permite que el queso se asiente y no se desborde al cortarla. Sirve caliente y acompaña con una salsa de ajo o una pizca de orégano fresco para realzar su sabor.

Hacer una pizza de pepperoni en casa no solo es gratificante, sino que también te permite controlar la calidad de los ingredientes y saborear un sabor mucho más auténtico. Siguiendo estos pasos, lograrás una pizza con una base crujiente, una salsa llena de sabor y un topping irresistible. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.