ver más

Ñoquis de zapallo caseros: la mejor receta para cocinar en casa.

Receta de ñoquis de zapallo: suaves, livianos y llenos de sabor, ideales para sorprender en tu próxima comida.


Esta receta de ñoquis de zapallo es ideal para quienes buscan una alternativa deliciosa, casera y más liviana a los tradicionales ñoquis de papa. Con pocos ingredientes y un resultado suave al paladar, esta preparación se adapta perfectamente a una comida familiar o a una ocasión especial.

Los ñoquis de zapallo son una opción deliciosa y original para variar el menú tradicional. Esta preparación conserva la esencia de los ñoquis, pero les suma el dulzor y la textura cremosa del zapallo, logrando un resultado mucho más tierno y sabroso. Es perfecta para aprovechar zapallos maduros o para quienes buscan un plato nutritivo, ideal para el otoño o el invierno. Además, permite combinar con todo tipo de salsas: desde una simple manteca con salvia hasta una salsa de tomate casera o una cremosa de queso. No requiere amasado prolongado ni técnicas complicadas, y el secreto está en escurrir bien el zapallo y en no excederse con la harina para lograr ñoquis livianos, que no se desarmen al cocinar. Con esta guía paso a paso, lograrás ñoquis de zapallo caseros que conquistan por su color, sabor y textura.

Sabrosísimo plato de ñoquis de zapallo.

La receta de ñoquis de zapallo es más antigua de lo que parece: en Italia ya se preparaban con calabaza en regiones como Lombardía.

Ingredientes

500 g de zapallo (preferentemente anco o cabutia), 1 yema de huevo, 100 g de queso rallado (tipo parmesano o sardo), 150 g de harina 0000 (aproximadamente), sal a gusto, nuez moscada a gusto, pimienta negra a gusto, harina extra para espolvorear.

Paso a paso para que prepares ñoquis de zapallo

  1. Comienza cortando el zapallo en trozos medianos, quitando la cáscara y las semillas. Llévalo a cocinar al vapor o al horno hasta que esté bien tierno. Si lo cocinas al horno, lograrás un puré más seco, lo cual es ideal para esta receta. Si usas cocción al vapor, asegúrate de dejarlo escurrir en un colador durante al menos 30 minutos una vez cocido. Luego, hazlo puré con un pisa papas o tenedor hasta obtener una textura suave y sin grumos. Deja enfriar completamente.
  2. Coloca el puré de zapallo ya frío en un bowl. Agrega la yema de huevo, el queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada a gusto. Mezcla bien todos los ingredientes hasta que se integren. Luego comienza a incorporar la harina de a poco, mezclando con una cuchara o con las manos hasta obtener una masa blanda, que no se pegue en exceso a los dedos pero que tampoco sea seca ni dura. La cantidad de harina puede variar según el tipo de zapallo y su humedad
  3. Espolvorea la mesada con harina. Toma porciones de masa y forma cilindros o rollitos de unos 2 cm de grosor. Luego corta en pequeños trozos de 2 cm aproximadamente. Si lo deseas, puedes darles forma con un tenedor o con una tabla para ñoquis, presionando suavemente cada uno para que tome la textura clásica con canaletas. A medida que los formes, colócalos sobre una bandeja enharinada para evitar que se peguen entre sí
  4. Hierve abundante agua con sal en una olla grande. Cuando esté en ebullición, agrega los ñoquis en tandas, sin amontonarlos. Cuando suban a la superficie (esto lleva apenas 1 a 2 minutos), retíralos con una espumadera y colócalos en una fuente con un poco de aceite o manteca para que no se peguen. Continúa cocinando el resto de la tanda.
Ñoquis más livianos que los de papa.

Aunque es una receta salada, en algunas variantes del norte de Italia se le agrega un toque dulce al zapallo para combinar con manteca y salvia.

De la cocina a tu mesa

Estos ñoquis combinan muy bien con múltiples salsas. Una opción simple es saltearlos con manteca y hojas frescas de salvia. Otra alternativa clásica es cubrirlos con una salsa de tomates casera, queso rallado y unas hojas de albahaca. También puedes acompañarlos con una salsa blanca o una de roquefort para una versión más intensa. Sirve caliente y comparte. ¡Y a disfrutar!