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¡Noche de pizzas!. Prepara esta receta de pizza de jamón y rúcula que asombrará a todos.

Receta de pizza de jamón y rúcula: una combinación irresistible entre lo clásico y lo fresco, ideal para compartir y disfrutar con todo el sabor artesanal.


Esta receta de pizza de jamón y rúcula es una opción perfecta para quienes buscan una combinación fresca y sabrosa en un plato clásico. La mezcla del jamón salado con la rúcula fresca y un toque de queso crea un balance ideal entre sabores intensos y suaves.

Además, preparar la masa casera permite obtener una pizza con textura crujiente por fuera y tierna por dentro. Con ingredientes simples y pasos claros, esta preparación es accesible para cualquier persona que quiera disfrutar de una pizza casera diferente, ideal para cenas familiares, reuniones con amigos o cualquier ocasión especial. La pizza de jamón y rúcula destaca por su sabor único y por ser un plato que se adapta a todos los gustos, ya que se puede personalizar agregando ingredientes al gusto o cambiando la base según preferencia.

El jamón aporta un sabor profundo y salado que se equilibra con la frescura y el ligero amargor de la rúcula. La base de salsa de tomate y queso mozzarella fundido completa esta experiencia, aportando cremosidad y textura. Preparar la masa en casa es muy sencillo y te permite controlar los ingredientes, logrando una pizza más saludable y con mejor sabor que las compradas. Además, es versátil y permite variar el tipo de jamón o queso para adaptarse a los gustos personales.

Una masa esponjosa para esta deliciosa pizza de jomón y rúcula.

La rúcula aporta a la receta un sabor ligeramente amargo y fresco que equilibra la salinidad del jamón, creando un contraste delicioso.

Ingredientes

Para la masa: 3 tazas de harina común (0000), 1 taza de agua tibia, 10 g de levadura seca o 25 g de levadura fresca, 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de sal, 2 cucharadas de aceite de oliva.

Para la salsa: 200 g de salsa de tomate natural o puré de tomate, 1 diente de ajo picado, 1 cucharada de aceite de oliva, sal, pimienta y orégano al gusto.

Para la cobertura: 200 g de jamón cocido o crudo (según preferencia), 150 g de queso mozzarella rallado o en láminas, 150 g de rúcula fresca, queso parmesano rallado para espolvorear, aceite de oliva para rociar.

Prepara paso a paso esta pizza de rúcula

  1. En un bol, disuelve la levadura y el azúcar en el agua tibia. Deja reposar durante aproximadamente 10 minutos, hasta que comience a formarse espuma, señal de que la levadura está activa. Agrega la harina, la sal y el aceite de oliva. Mezcla hasta integrar todos los ingredientes y luego amasa sobre una superficie limpia durante 8 a 10 minutos, hasta obtener una masa lisa y elástica. Coloca la masa en un bol aceitado, cubre con un paño y deja levar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
  2. Mientras la masa reposa, calienta el aceite de oliva en una sartén pequeña. Añade el ajo picado y cocina hasta que esté dorado, cuidando que no se queme. Incorpora la salsa de tomate, salpimienta y agrega orégano al gusto. Cocina a fuego lento durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente. Reserva.
  3. Precalienta el horno a 220°C (428°F). Si se dispone de piedra para pizza, colócala dentro para que se caliente junto con el horno.
  4. Cuando la masa haya levado, vuelca sobre una superficie enharinada y estírala con las manos o un rodillo hasta obtener el tamaño deseado y un grosor uniforme. Coloca la masa sobre una bandeja para horno aceitada o cubierta con papel para hornear.
  5. Distribuye la salsa de tomate sobre la base, dejando un borde pequeño sin cubrir para que la masa se dore bien. Esparce el queso mozzarella sobre toda la superficie. Hornea durante 12 a 15 minutos, hasta que la masa esté dorada y el queso burbujeante.
  6. Retira la pizza del horno y coloca el jamón cortado en trozos o láminas sobre la superficie. Añade la rúcula fresca de forma uniforme. Rocía con un poco de aceite de oliva y espolvorea queso parmesano al gusto.
Lista para compartir con amigos o familia.

Aunque la pizza tradicional lleva ingredientes simples, esta receta incorpora ingredientes frescos que reflejan la cocina contemporánea italiana.

De la cocina a tu mesa

Sirve la pizza de inmediato para }saborear la frescura de la rúcula y la combinación de sabores. Se puede acompañar con una ensalada fresca o un buen vino blanco.

Para variar la receta, se puede usar jamón crudo tipo prosciutto o agregar tomates cherry para un toque extra de frescura. También se puede reemplazar la rúcula por espinaca o añadir unas lascas de queso de cabra para un sabor más intenso. ¡Y a disfrutar!