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No tires las cáscaras de manzana: por qué enterrarlas en las macetas y para qué sirven

Enterrar cáscaras de manzana en las macetas puede aportar nutrientes y favorecer el crecimiento de las plantas.

Bien enterradas, las cáscaras de manzana pueden favorecer el crecimiento saludable de las plantas. Foto: Shutterstock

Bien enterradas, las cáscaras de manzana pueden favorecer el crecimiento saludable de las plantas. Foto: Shutterstock

En el marco del uso de prácticas sustentables para el cuidado del jardín, el uso de residuos orgánicos es una de las alternativas más elegidas. Entre ellos, las cáscaras de manzana pueden transformarse en un recurso útil para las plantas si se aplican de manera correcta en macetas y canteros.

Por qué recomiendan utilizar cáscaras de manzana

Este residuo es oro para el jardín por una simple razón: al descomponerse, las cáscaras liberan potasio, calcio y otros minerales que ayudan a fortalecer las raíces y favorecen el crecimiento general de la planta. Este proceso actúa como un fertilizante orgánico suave, ideal para complementar el sustrato.

Además, contribuyen a mejorar la calidad del suelo. La materia orgánica que generan ayuda a mantener la humedad, evita que la tierra se compacte y favorece una mejor aireación. Esto resulta especialmente beneficioso en macetas, donde el espacio y los nutrientes suelen ser limitados.

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Especialistas recomiendan hacerlo en pequeñas cantidades para evitar hongos o malos olores. Foto: Shutterstock

Especialistas recomiendan hacerlo en pequeñas cantidades para evitar hongos o malos olores. Foto: Shutterstock

Otro aspecto positivo es que estimulan la actividad de microorganismos beneficiosos. Estos organismos descomponen los restos orgánicos y facilitan la absorción de nutrientes por parte de las plantas, creando un entorno más equilibrado y saludable para su desarrollo.

Para obtener buenos resultados, se aconseja cortar las cáscaras en trozos pequeños y enterrarlas a varios centímetros de profundidad, evitando dejarlas en la superficie. De esta forma se previenen olores, la aparición de insectos y se aprovechan al máximo sus beneficios, convirtiendo un desecho cotidiano en un aliado para el cuidado de las plantas.