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No la tires: por qué recomiendan regar las plantas con el agua de las lentejas

Las lentejas no solo son buenas para las personas: también puede aportar nutrientes y mejorar la salud de las plantas de forma natural.

El agua de las lentejas aporta grandes nutrientes. Foto: Shutterstock

El agua de las lentejas aporta grandes nutrientes. Foto: Shutterstock

En el mundo de la jardinería casera cada vez ganan más espacio los fertilizantes naturales. Entre los métodos más comentados aparece uno simple y económico: reutilizar el agua de las lentejas para regar las plantas. La clave está en los nutrientes que este alimento libera durante el remojo o la cocción.

Las lentejas contienen minerales como hierro, fósforo, potasio y pequeñas cantidades de nitrógeno, que pueden enriquecer el sustrato. Cuando se dejan en remojo, parte de estos nutrientes pasan al agua, que luego puede utilizarse como complemento para fortalecer las raíces y estimular el crecimiento.

Por qué puede beneficiar a las plantas

El agua de lentejas actúa como un fertilizante suave. No reemplaza un abono específico, pero puede aportar nutrientes adicionales que favorecen:

  • El desarrollo radicular.

  • El crecimiento de hojas nuevas.

  • La recuperación de plantas debilitadas.

JARDÍN REGAR LAS PLANTAS ES FUNDAMENTAL PARA ASEGURAR SU NUTRICIÓN Y CRECIMIENTO. Foto: SHUTERSTOCK
Este fertilizante es ideal para plantas de interior y plantas en maceta. Foto: SHUTERSTOCK

Este fertilizante es ideal para plantas de interior y plantas en maceta. Foto: SHUTERSTOCK

Cómo usarla correctamente

Para aplicarla sin riesgos es importante seguir algunos pasos:

  • Remojar las lentejas en agua limpia durante 8 a 12 horas.

  • Colar y conservar únicamente el líquido.

  • Dejarlo reposar hasta que esté a temperatura ambiente.

  • Utilizarlo para regar directamente la tierra, no las hojas.

Cada cuánto aplicarla

Se recomienda usar este método como complemento una vez cada 15 días, alternándolo con riegos normales. Un exceso de nutrientes también puede ser perjudicial, por lo que conviene no abusar.

Simple y sustentable, este truco de jardinería permite aprovechar un recurso que normalmente se descarta y sumar un pequeño refuerzo nutritivo a las plantas del hogar.