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Ni bicarbonato ni vinagre: cómo sacar el sarro de las canillas y del inodoro

Mantener el baño impecable es un desafío diario ante la acumulación de sarro y óxido. La limpieza se orienta a soluciones sustentables y económicas.


Mantener el baño siempre impecable suele convertirse en una batalla diaria. La humedad y los minerales del agua provocan la acumulación de sarro, óxido y manchas rebeldes. La tendencia actual se inclina hacia soluciones más sustentables de limpieza y económicas.

Adiós al sarro

Según las recomendaciones de los asistentes virtuales de IA, el ácido cítrico en polvo es el mejor recurso para combatir las incrustaciones de agua dura. Este producto, que se puede conseguir fácilmente en dietéticas, tiendas de productos naturales o comercios online, destaca por ser un potente descalcificador natural y no corrosivo.

Es fundamental la limpieza del inodoro para evitar la propagación de bacterias y para terminar con el sarro. Foto: Shutterstock

Para usarlo, disolver de dos a tres cucharadas soperas de ácido cítrico en un recipiente con agua caliente. Luego añadir la preparación a la taza del inodoro y dejar actuar toda la noche para que se ablanden las capas de sarro.

A la mañana siguiente, pasar el cepillo de limpieza con suavidad y apretar el botón de la descarga.

Este mismo polvo es ideal para limpiar azulejos y mamparas. Si lo que se busca es abrillantar las canillas o la flor de la ducha, se puede recurrir a su versión más fresca: cortar un limón por la mitad y frotarlo directamente sobre el metal. Tras esperar unos 15 minutos, se enjuaga con agua caliente y las superficies recuperan su brillo original.

Si las manchas persisten, existen otras combinaciones caseras sumamente útiles como el jugo de limón con sal gruesa. Con el poder abrasivo de la sal gruesa forma una pasta ideal para fregar manchas localizadas en el inodoro o la bacha.