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Cómo lograr que la lengua de suegra estalle en flores

La lengua de suegra, conocida por su resistencia, puede regalar flores con perfume dulce si se la ubica en espacios luminosos y se cuida su riego.

La lengua de suegra puede florecer. Fuente: Shutterstock.

La lengua de suegra puede florecer. Fuente: Shutterstock.

La lengua de suegra es la reina del diseño de interiores. Su fama se la debe a una resistencia casi indestructible: sobrevive a los olvidos de riego, se adapta a rincones oscuros y tolera muy bien la falta de atención.

Sin embargo, esta planta esconde un secreto que pocos saben y es que puede florecer.

Flores en la lengua de suegra

Esta faceta es un fenómeno poco común. No ocurre de forma anual ni es apta para ansiosos. Cuando sucede, la planta sorprende con una vara alargada de la que brotan ramilletes de pequeñas flores en tonos blanco y crema, célebres por emanar una intensa fragancia dulce que se vuelve más notoria al caer la tarde.

La lengua de suegra puede florecer. 

La lengua de suegra puede florecer.

Aunque no hay fórmulas mágicas, los expertos en jardinería coinciden en que ciertos estímulos ambientales multiplican las posibilidades de asistir a este espectáculo natural.

La aparición de varas florales no es un llamado de auxilio, sino la confirmación de que el ejemplar alcanzó su madurez en un entorno óptimo. Para alcanzar este escenario, se deben alinear algunos factores.

Si bien la planta sobrevive en la penumbra, difícilmente florecerá allí. Necesita ubicarse en espacios muy luminosos, tolerando incluso los rayos de sol directos y suaves de las primeras horas de la mañana. Además, la planta prefiere tener sus raíces compactas.

Por otra parte, al ser una suculenta sus hojas actúan como tanques de reserva, por lo que el exceso de humedad es su principal enemigo.

Por último, necesita un suelo poroso con rápido drenaje y un refuerzo con fertilizante para plantas de interior cada cuatro o seis semanas.

Floración poco convencional

El atractivo de esta floración no reside en la espectacularidad de sus colores, sino en su delicadeza y exotismo.

El proceso comienza con el crecimiento de un tallo central que llega a superar la altura del follaje. De allí emergen flores tubulares que suelen secretar pequeñas y brillantes gotas de néctar. Su perfume está diseñado para atraer a los polinizadores nocturnos, por lo que se activa con fuerza tras el ocaso.