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¿Lo tenías? El curioso truco de la cuchara para combatir la humedad

Hay un truco con una cuchara para terminar con la humedad y el moho. Es sencillo y sobre todo muy económico.


En las ventanas, la condensación va más allá de un problema estético. Se trata de un goteo constante que termina empañando los vidrios transformándose en un caldo de cultivo para el moho y los hongos. No hace falta una limpieza, un método casero es la solución para la humedad.

Adiós a la humedad

Se trata de la técnica de la cuchara. No es necesario comprar dispositivos costosos ni realizar reformas en el hogar. El procedimiento es simple y casi instantáneo. Para eso se necesitará una cuchara de metal, preferentemente que sea de acero inoxidable.

Luego se coloca la cuchara en el marco de la ventana que suele empañarse. En este caso el mango tiene que quedar hacia el interior de la habitación mientras que la “cabeza” de la cuchara debe apuntar hacia el exterior.

La respuesta al funcionamiento de este truco está en la física. El metal conduce el frío más rápido que el vidrio. Al colocar la cuchara se crea un “punto de atracción”: el vapor de agua prefiere condensarse sobre el metal frío antes que sobre el cristal. Así, el agua se concentrará en la cuchara y gotea hacia afuera manteniendo el vidrio seco.

Entre los beneficios, se evitará que la madera de los marcos se pudra o que la pintura se descascare. De esta manera se frenará el moho y las manchas negras no encontrarán dónde crecer. Además, el aire estará más limpio porque se reducirán las cargas de esporas en el ambiente.

También existen otras soluciones low cost contra la humedad. Se aconseja abrir las ventanas apenas diez minutos al día para renovar el aire. Plantas como helecho, potus o la hiedra son ideales para absorber el exceso de vapor ambiental.

Por otra parte, se aconseja colocar recipientes con sal gruesa, arroz o carbón vegetal en la alacena, especialmente en los rincones críticos porque eso ayuda a capturar la humedad en forma silenciosa y económica.