Presenta:

Limonero sano todo el año: la receta casera que pocos conocen

Para que el limonero sobreviva a las plagas del jardín existe un truco casero con un ingrediente de cocina que es muy efectivo.

Un truco para espantar plagas. 

Un truco para espantar plagas. 

Tener un limonero en el jardín es un verdadero privilegio porque además de regalar aroma y sombra brinda una fruta casi todo el año. Sin embargo, es el blanco favorito de las plagas, por eso existe un truco casero para evitar este problema.

Jardín: adiós a las plagas del limonero

La cochinilla y los pulgones, la mosca blanca o la arañuela roja son los enemigos del limonero, por eso hay que brindarle una ayuda. En este caso la solución no está en el uso de químicos fuertes sino en una simple infusión de ajo que puede ser un repelente natural muy potente.

https://www.bbc.com/mundo/articles/c3rjvrpl88wo
El mejor repelente para el limonero. 

El mejor repelente para el limonero.

Para combatir estas amenazas de forma orgánica y económica, se necesitarán tres ingredientes caseros que todos tienen en su casa; tres dientes de ajo, una cucharada de jabón neutro y un litro de agua. Es simple, sencillo y muy económico.

Para la preparación, se machacan los ajos para que liberen los compuestos activos. Luego hervirlos en el agua durante cinco minutos y dejar reposar hasta que la mezcla se enfríe. Añadir jabón neutro que sirve como “pegamento” para que el líquido se quede en la planta y pasar a un pulverizador.

En este caso, la técnica es clave para que el remedio sea efectivo. En primer lugar, se rocía el envés de las hojas porque es la zona donde las plagas suelen esconderse del sol y de los depredadores. No olvidar brotes internos y tallos jóvenes.

Se aconseja hacer este trabajo durante el atardecer. Si las hojas se mojan bajo el sol fuerte se puede provocar un efecto lupa y se terminan quemando. Se puede usar preventivamente una vez por semana o cada diez días.

Más allá del repelente, el mantenimiento preventivo es la mejor medicina. Todas las semanas se realiza una inspección mirando las hojas de cerca, luego una limpieza manual quitando los pocos bichitos que tenga. Además, se podan las ramas secas para que el aire y la luz circulen por el interior de la copa.