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Lavarse el pelo todos los días, ¿es bueno o malo?

Muchos afirman que el lavado diario del pelo está relacionado con un aumento de grasitud y con la caída del cabello. Conoce todos los detalles.

El lavado del cabello representa un importante tópico cotidiano que siempre divide opiniones. Muchos afirman que lavarse el pelo todos los días es perjudicial para la salud capilar, mientras que otros, aseguran que no tiene nada de malo y que es preferible mantenerlo limpio cada día. Hay expertos en el cuidado del cabello que dan su visión y estudio al respecto, dejando atrás a los mitos. 

La creencia popular acerca del lavado de cabello a diario, aseguraba que esto aumentaría la grasitud y que está relacionado con la caída del mismo. Por estas razones es que muchas personas eligen evitar su lavado periódicamente. Sin embargo, ¿qué tan cierto es?

Para dejar la dicotomía atrás, especialistas como el médico dermatológico Miguel Marti, consultado por Infobae, dio su dictamen al respecto.Lavar el cabello es el primer paso para lograr una buena higiene funcional del cuero cabelludo. El secreto es la elección del shampoo y del acondicionador que pueda brindarle al pelo lo que necesita y quedar conformes con los resultados”, afirmó Marti.

Al hablar de la frecuencia con la que debe lavarse el cabello, especialistas afirman que, por el contrario a lo que se cree, lavarlo con menor frecuencia produce aumento de la caída, aumento de la descamación y mayor incidencia de caspa, picazón y alteración de microbiota cutánea. En este sentido, además, los conocedores aseguran que el lavado diario va a depender del tipo de cuero cabelludo

Gran parte de los estudiosos de la salud capilar explican que es fundamental el lavado diario, ya que, en el caso contrario se corre el riesgo de que la suciedad se degrade sobre la piel y altere la microbiota del cuero cabelludo. Así es que cuando se acumula sebo o suciedad se genera un desbalance y perjudica la salud capilar.

La importancia del shampoo

Especialistas afirman que el secreto es elegir un shampoo según el tipo de cuero cabelludo y luego acondicionadores terciarios según las características del pelo.

Por ejemplo, para cueros cabelludos grasos el lavado diario es fundamental. Para ello debes regular la temperatura del agua, y realizar masajes delicados y suaves al lavar. En cambio, si el cuero cabelludo es seco, es decir que no segrega sebo extra, se puede lavar día por medio. Por último, si el cuero cabelludo es normal, debes mantener regulado el ph, por lo que se usará un shampoo de hidratación suave.