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La planta que ayuda a mantener alejados a perros y gatos del jardín

Esta planta ornamental desprende un intenso aroma similar al limón que resulta desagradable para algunos animales y puede ayudar a mantenerlos lejos del jardín.


Mantener el jardín en buenas condiciones puede ser un desafío cuando perros y gatos suelen entrar, escarbar la tierra o pisar los canteros. Para evitar estos inconvenientes, existen alternativas naturales que buscan mantener a los animales alejados sin recurrir a productos químicos. Una de ellas es la Coleus caninus, una planta conocida por el particular aroma que desprenden sus hojas.

La Coleus caninus, también llamada Plectranthus caninus, es una planta ornamental de la familia de las lamiáceas. Se cultiva principalmente por su follaje aromático. Cuando sus hojas se rozan o se tocan, liberan un olor intenso que puede resultar desagradable para algunos animales.

Para las personas, ese aroma suele describirse como similar al limón, aunque también tiene notas herbales. Por esta característica, la planta suele utilizarse como una especie de barrera alrededor de determinados sectores del jardín. No se trata de un veneno ni de un repelente químico.

Además de su aroma, la Coleus caninus tiene un follaje verde y muy aromático. También produce flores de tonos violáceos o azulados. Puede cultivarse tanto en macetas como directamente en la tierra y se adapta a espacios con buena luminosidad. Otra de sus características es que puede reproducirse fácilmente mediante esquejes.

Coleus caninus, la planta que ahuyenta a perros y gatos del jardín

Dónde colocar esta planta

Para aprovechar su efecto, se recomienda colocarla en los lugares donde los animales suelen ingresar o escarbar. Puede ubicarse en los bordes de los canteros, alrededor de macetas con plantas delicadas, junto a huertas y cultivos o en los límites del jardín. También puede servir para marcar zonas por las que perros y gatos suelen pasar.

En cuanto a sus cuidados, necesita buena iluminación y puede crecer tanto a pleno sol como en semisombra, según el clima. Requiere un riego moderado y un suelo con buen drenaje. El exceso de humedad puede afectar sus raíces. En lugares donde hay heladas, conviene cultivarla en maceta para poder protegerla durante el invierno.