No te gusta salir en fotos: qué puede significar, según la psicología
No disfrutar de las fotos puede estar relacionado con la autoimagen, la comparación social o el miedo al juicio ajeno: qué dice la psicología.
No te gusta salir en fotos: qué puede significar, según la psicología. Foto: Shutterstock
No disfrutar de que te saquen fotos es más común de lo que parece. Para algunas personas, estar frente a una cámara puede generar incomodidad o hacer que se concentren demasiado en su apariencia. Desde la psicología, esta reacción puede estar relacionada con la forma en que cada uno percibe su propia imagen.
La psicóloga Susan Albers, de Cleveland Clinic, explicó que muchas personas son especialmente críticas cuando ven fotografías de sí mismas. Esto puede estar relacionado con el llamado sesgo de confirmación. El cerebro busca información que confirme aquello que la persona ya piensa sobre su apariencia y puede enfocarse en los aspectos que considera defectos.

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Las fotos también pueden despertar inseguridades vinculadas con la autoimagen y con la manera en que creemos que los demás nos perciben. La investigación sobre ansiedad social señala que algunas personas pueden preocuparse especialmente por quedar expuestas a la evaluación de otros.
Otro factor es la falta de familiaridad. La psicóloga Kim Penberthy, de la Universidad de Virginia, explicó que las personas están acostumbradas a verse en tres dimensiones y, principalmente, a través del espejo. Como esa imagen aparece invertida, una fotografía puede mostrar un rostro diferente al que se está acostumbrado a observar.
Por qué a algunos no les gusta salir en las fotos: qué dice la psicología
Por eso, algunas personas pueden sentir que no se ven bien en una foto aunque los demás no perciban ningún problema. Entre los motivos posibles aparecen una autoimagen negativa, la comparación con otras personas o con determinados ideales de belleza, el miedo al juicio ajeno y la incomodidad frente a una imagen poco familiar.
Para quienes viven la experiencia con mayor incomodidad, una fotografía puede sentirse como una situación de vulnerabilidad. La cámara puede hacer que la atención se concentre en el aspecto físico y en cómo creen que serán evaluados. En personas con mayor ansiedad social, las imágenes negativas sobre uno mismo pueden aumentar esa sensación.
Sin embargo, no querer que te saquen fotos no significa necesariamente tener baja autoestima, ser tímido o presentar un problema de ansiedad. También puede ser una preferencia personal o una forma particular de relacionarse con la propia imagen. Según Albers, una fotografía puede representar un momento y una experiencia, y no solamente la apariencia de quien aparece en ella.

