La mejor receta de pan de carne con huevo: jugoso, fácil y rendidor
Una receta clásica y rendidora: pan de carne relleno con huevo, jugoso, sabroso y con ese toque casero que transforma cualquier comida en un plato especial.
Receta de pan de carne con huevo que siempre sale bien
Imagen creada por IA - MDZEsta receta es ideal para quienes disfrutan los platos caseros bien completos. El pan de carne relleno con huevo es una opción clásica, sabrosa y rendidora, perfecta para compartir en familia. Con una mezcla jugosa y un relleno sorpresa, es un plato que siempre queda bien y se puede preparar con anticipación.
Rinde: 6 porciones
Te puede interesar
Estas tarteletas capresse se convertirán en tu receta favorita
Ingredientes
- 800 gramos de carne picada.
- 2 huevos crudos.
- 3 huevos duros.
- 100 gramos de pan rallado.
- 100 mililitros de leche.
- 100 gramos de cebolla.
- 10 gramos de sal.
- 20 mililitros de aceite.
Paso a paso para crear un pan de carne relleno con huevo delicioso
1- Picá la cebolla bien chiquita y rehogala en una sartén con aceite hasta que quede transparente. Dejá enfriar.
2- Remojá el pan rallado con la leche en un bol hasta que se humedezca bien.
-
Te puede interesar
Receta de tarta de Santiago como en España paso a paso
3- Colocá la carne picada en un recipiente grande, agregá los huevos crudos, la cebolla rehogada, el pan rallado hidratado y la sal. Mezclá bien hasta integrar.
4- Extendé la mezcla sobre un papel manteca formando un rectángulo.
5- Colocá los huevos duros en el centro alineados.
6- Enrollá la carne ayudándote con el papel formando un cilindro y cerrá bien los bordes.
7- Colocá el pan de carne en una fuente para horno.
8- Llevá al horno precalentado a 180 grados durante 45 a 50 minutos hasta que esté bien cocido y dorado.
De la cocina a la mesa
El pan de carne relleno con huevo es un plato clásico que nunca pasa de moda. Esta receta combina ingredientes simples para lograr un resultado sabroso y muy rendidor. Además, es ideal para preparar con anticipación y recalentar al momento de servir. Podés acompañarlo con ensaladas, puré o incluso servirlo frío en sándwiches. Para conservarlo, guardalo en la heladera en un recipiente hermético y consumilo dentro de los 2 a 3 días. ¡Y a disfrutar!.



