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Jengibre y canela: qué dice la ciencia sobre esta infusión que reduce la inflamación abdominal

La Organización Mundial de la Salud y la Mayo Clinic avalan la eficacia del jengibre y la canela para aliviar la inflamación digestiva.


La combinación de jengibre y canela es uno de los recursos más antiguos de la medicina herbal para aliviar los problemas digestivos. La eficacia de esta infusión cuenta con el respaldo de diversos organismos internacionales de salud.

Cómo actúa el jengibre y la canela

El éxito de esta sinergia radica en la naturaleza química de sus ingredientes. El jengibre tiene un gran poder y se destacan compuestos como los gingeroles y shogaoles que son capaces de modular la inflamación y acelerar el vaciado gástrico. Además, agencias como la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocen su capacidad para estimular el movimiento intestinal y combatir las náuseas.

Mientras que la canela aporta aceites esenciales clave, entre los que destaca el cinamaldehído. Este compuesto posee propiedades antiespasmódicas y carminativas, lo que significa que ayuda a relajar los músculos del aparato digestivo y favorece la eliminación de gases.

Por su parte, centros médicos de prestigio como la Mayo Clinic aclaran que, si bien el uso de la raíz fresca es altamente beneficioso para malestares leves e hinchazón abdominal —tal como reflejan investigaciones en publicaciones especializadas como el World Journal of Gastroenterology—, la mayor concentración de evidencia clínica se ha obtenido mediante extractos puros y no exclusivamente a través de té casero.

jengibre

El jengibre tiene muchas propiedades.

Preparación

Para maximizar las propiedades terapéuticas de las plantas y garantizar un consumo seguro, los manuales de medicina natural recomiendan seguir un método de decocción preciso.

Se debe priorizar el uso de raíz de jengibre fresca y asegurarse de adquirir auténtica canela de Ceilán, descartando la variedad Cassia, que posee niveles más altos de cumarina.

La medida estándar consiste en incorporar entre 10 y 15 gramos de jengibre fresco (o de 1 a 2 gramos si es molido/seco) junto a un solo gramo de corteza de canela.

Una vez que el agua rompa a hervir, se introducen las plantas, se tapa el recipiente y se deja infusionar a fuego lento durante un lapso de 5 a 10 minutos. Después de apagar el fuego, se deja asentar la preparación unos minutos antes de colarla.

Se aconseja beber una taza templada en torno a las comidas principales, estableciendo un límite máximo de tres tazas al día.