Jardinería: la planta que se multiplica sola y que no necesita mantenimiento
En el mundo de la jardinería hay plantas que son resistentes y no requieren de muchos cuidados. Hay una que es especial.
Una planta muy resistente. Fuente: IA Gemini.
Los que saben de jardinería recomiendan cultivar una especie que logra el equilibrio perfecto entre la belleza y la resistencia extrema. Se trata de la planta Hemerocallis, conocida popularmente como “lirio de día”. Es la favorita para los que no tienen tiempo.
La planta más resistente
La mayor virtud de esta planta es su capacidad para multiplicarse por sí sola. Su nombre no es casualidad, aunque cada una de sus flores tiene una vida de apenas 24 horas, la planta es una máquina de producir pimpollos. Los tallos generan un despliegue de color asegurándose que el jardín siempre luzca renovado.
A diferencia de otras especies delicadas, esta planta forma matas densas y posee raíces sumamente fuertes. Con el paso de las temporadas, se notará que ocupa cada vez más espacio, produce un número creciente de tallos florales cada año y se vuelve más vistosa y robusta ante las inclemencias climáticas.
Cuando la mata alcanza un tamaño considerable, es el momento ideal para intervenir y poblar otras zonas del jardín o regalar esta planta a amigos. El momento ideal es en primavera o justo después que termina la floración.
Para dividirla, se extrae la planta madre con cuidado sin dañar las raíces principales. Dividir la mata en secciones. Cada “hijo” debe conservar una parte del sistema radicular y algunas hojas. Replantar en la nueva ubicación dejando espacio suficiente para el futuro crecimiento. Por último, regar para asentar la tierra y ayudar al establecimiento.
Si bien se trata de una planta todo terreno hay que saber que la condición ideal para ella es el sol directo o una semisombra luminosa. El suelo debe tener un buen drenaje para que no se encharque.
Estas plantas son perfectas para diseñar bordes de senderos o cubrir zonas de bajo mantenimiento donde otras plantas no prosperan.

