ver más

Furor: por qué todos recomiendan licuar bicarbonato de sodio con cáscaras de papa

La mezcla de bicarbonato de sodio y cáscaras de papa es muy efectiva para la limpieza y restauración de utensilios metálicos.


La limpieza ecológica se ha vuelto un boom en el último tiempo, porque además de ser amigable con el medio ambiente los productos que se usan son mucho más económicos. Una tendencia que se impone es la cáscara de papa con bicarbonato de sodio.

Limpieza efectiva

Esta mezcla además de ser económica, sirve para restaurar los utensilios metálicos. Se aprovecha la reacción química natural para devolverle la vida al acero y al hierro sin tener que recurrir a químicos que son corrosivos.

La respuesta de este truco de limpieza está en la química de los componentes. El ácido oxálico que está presente de manera natural en las papas es un compuesto que tiene la capacidad de disolver manchas de óxido a nivel molecular. Mientras que el bicarbonato de sodio es un agente abrasivo controlado. Su textura granulada permite desprender la suciedad y el óxido suelto.

Paso a paso para eliminar la grasa de la sartén Foto: Shutterstock

El bicarbonato de sodio y la cáscara de papa son muy efectivos juntos. Foto: Shutterstock

Cuando se combinan los dos se crea una pasta limpiadora que penetra en la porosidad del metal, ideal para esas sartenes de hierro que han perdido su brillo o presentan manchas rojizas por la humedad.

Paso a paso

Para eso se esparce una capa generosa de bicarbonato de sodio sobre la superficie dañada. Triturar las cáscaras de papa o usar un trozo de papa cortada para usar como esponja sobre el polvo. La mezcla se deja actuar toda la noche. También se pueden licuar todos los ingredientes y luego colocarlo sobre la sartén oxidada.

Al otro día frotar con fuerza y enjuagar con abundante agua. Secar la pieza inmediatamente para evitar que el ciclo de oxidación vuelva a comenzar.

En tanto, para evitar el óxido se recomienda que después de lavar la sartén se coloque al fuego unos segundos para evaporar los rastros de humedad microscópica. No dejar piezas de hierro sumergida porque la corrosión aparece en segundos.

Por último, si la comida se pegó se puede usar sal gruesa como un exfoliante natural. Aplicar una capa fina de aceite después de cada uso para que tenga una barrera protectora contra el aire.