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Flan de chocolate y café irresistible: receta cremosa y fácil

Intenso, cremoso y con carácter: esta receta de flan de chocolate y café combina dulzura y aroma en un postre casero irresistible y fácil.


Esta receta de flan de chocolate y café es perfecta para los amantes de los sabores intensos. La combinación del chocolate con el toque aromático del café da como resultado un postre cremoso, elegante y muy fácil de preparar. Ideal para sorprender en cualquier ocasión con un clásico reinventado.

Flan de chocolate y café receta cremosa y elegante

Muchas versiones de la receta usan espresso en lugar de café soluble.

Rinde: 6 porciones

Ingredientes

  • 500 mililitros de leche.
  • 200 mililitros de nata para montar.
  • 150 gramos de azúcar.
  • 4 huevos.
  • 100 gramos de chocolate negro.
  • 10 gramos de café soluble.
  • 5 mililitros de extracto de vainilla.
  • 80 gramos de azúcar para el caramelo.

Paso a paso para crear un flan de chocolate y café casero delicioso

1- Preparar el caramelo derritiendo el azúcar en una sartén hasta que esté dorado.

2- Verter el caramelo en el molde y repartir bien por la base.

3- Calentar la leche junto con la nata para montar sin que llegue a hervir.

4- Añadir el chocolate negro troceado y remover hasta que se funda.

5- Incorporar el café soluble y el extracto de vainilla.

6- Batir los huevos con el azúcar hasta que la mezcla sea homogénea.

7- Verter poco a poco la mezcla caliente sobre los huevos, removiendo sin parar.

8- Colar la mezcla y verterla en el molde.

9- Cocinar al baño maría en horno precalentado a 180 grados durante 45 minutos.

10- Dejar enfriar y refrigerar al menos 4 horas antes de desmoldar.

Receta fácil de flan de chocolate y café

El reposo en frío mejora la consistencia y el sabor

De la cocina a la mesa

El flan de chocolate y café es una versión sofisticada del clásico flan que nunca falla. Esta receta combina la suavidad del flan con el sabor profundo del chocolate y el toque elegante del café, creando un postre perfecto para ocasiones especiales o para darse un capricho en casa. Su textura cremosa y su aroma lo convierten en una opción irresistible. Se puede conservar en la nevera durante varios días sin perder calidad, y gana sabor con el reposo. Servido bien frío, es simplemente espectacular y muy resultón. ¡Y a disfrutar!.