Esto hay que chequear antes de enceder la estufa en invierno para evitar intoxicaciones con monóxido de carbono
Antes de encender la estufa este invierno, chequear su correcto funcionamiento es crucial para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.
Los cuidados que hay que tener. Fuente. IA Gemini.
Con la llegada del invierno, encender la estufa a gas se convierte en la prioridad. Sin embargo, activar estos artefactos sin una revisión previa puede transformar el confort en un severo riesgo para la salud familiar.
Control de la estufa
Es por eso que los expertos coinciden en una premisa y es que tanto la prevención como el mantenimiento técnico son las únicas herramientas eficaces para garantizar un invierno seguro y sin sorpresas en las facturas.
La principal recomendación de los especialistas es acudir siempre a un gasista matriculado para realizar una auditoría completa de los equipos antes de darles un uso intensivo.
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Existe la creencia popular de que ver la llama de color azul es garantía absoluta de seguridad. Si bien una coloración amarilla o anaranjada es el indicador universal de una mala combustión, la llama azul no exime al artefacto de sufrir fallas internas o pérdidas microscópicas en el circuito.
Durante la inspección anual obligatoria, el técnico matriculado pondrá el foco en dos factores clave: en los sistemas de tiro balanceado (con salida al exterior), los caños de evacuación suelen convertirse en depósitos de basura, hojas secas o nidos de pájaros durante los meses de verano. Una salida obstruida devuelve los gases quemados directamente al interior de la vivienda.
Mientras que la combustión necesita oxígeno de forma constante. Mantener rejillas de ventilación reglamentarias limpias y un flujo mínimo de aire permite la recirculación indispensable para que el proceso químico sea óptimo.
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico, invisible e inodoro que se genera cuando el gas natural se quema sin la cantidad suficiente de oxígeno. Ante la falta de ventilación, su acumulación en el ambiente puede ser fatal.
Dejar pasar la limpieza profunda antes del primer encendido de la temporada no solo pone en riesgo la seguridad, sino también el presupuesto del hogar. La acumulación de polvo, pelusas y hollín en los quemadores genera consecuencias directas: pérdida de rendimiento térmico, disparo en el consumo y emanación de humo.



