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Esta es la forma correcta de acariciar a un gato, según expertos

Los gatos pueden disfrutar de las caricias que les hacen las personas en ciertas ocasiones. Luego, pueden morderlas como muestra de disgusto. En ese caso, puede que estés acariciándolo de una forma incorrecta.

Los gatos son una de las mascotas que más elegimos para nuestra compañía doméstica. Estos pequeños felinos son conocidos por sus tiernos maullidos y ronroneos, pero también por ser ariscos o mostrar actitudes de descontento. Es muy común que, después de darle unas caricias a nuestro gato, un momento después, nos muerda o nos arañe como señal de disgusto.

No debemos culpar a nuestro felino siempre que suceda algo parecido. Es muy probable que la causa de su reacción haya sido que no lo estuviéramos acariciando correctamente. Tocar alguna zona que les incomode, seguramente provocó su descontento. Por eso es que, a continuación, te contamos cuáles son las maneras correctas para acariciar a tu mascota de forma tal que lo disfrute. 

Cómo acariciar a un gato

A pesar de que los felinos llevan compartiendo más de 4.000 años con los humanos, estos animales todavía muestran una serie de acciones que deben a sus ancestros. Es decir, sus cerebros todavía están programados para pensar como un gato salvaje. Esto explica algunos comportamientos como la preferencia de estar solos, observar todo desde las alturas, o escaparse por las noches en búsqueda de una presa. 

En cuanto a las caricias, hay muchos felinos que pueden estar cómodos con ellas, mientras que otros no tanto. Expertos afirman que, para que los gatos se sientan cómodos con el cariño que se les brinda, en primera instancia deben aprender a disfrutar de la interacción con humanos durante su corto período de adaptación (de las dos a las siete semanas de vida).

Cuando nuestro felino ya tiene algunos meses más de vida, es importante prestar atención al comportamiento y a las posturas que adquiere durante las interacciones para asegurarnos de que está cómodo. 

Un estudio citado por la BBC demuestra que es más probable que las caricias duren más cuando es el gato, y no la persona, el que las empieza. En ese momento debemos aprovechar para darle todos los mimos que deseemos. Luego, sabremos que nuestro gato está disfrutando de las caricias con el ronroneo y una expresión facial relajada, con las orejas apuntando hacia delante.

Generalmente, a la mayoría de los gatos les encanta que les toquen alrededor de las zonas en las que se localizan las glándulas faciales, como la base de las orejas, bajo la barbilla y cerca de las mejillas. En cambio, no disfrutan tanto del contacto en la barriga, el lomo y la base de la cola.