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El truco poco conocido del bicarbonato en los guantes: por qué deberías usarlo este invierno

Los que conocen trucos caseros recomiendan colocar bicarbonato de sodio en el interior de los guantes para evitar problemas.


Durante los meses de invierno, los guantes son un accesorio indispensable. Sin embargo, su uso diario esconde un problema silencioso del que casi nadie habla: la acumulación de humedad interna, que se resuelve con bicarbonato de sodio.

Las manos transpiran dentro del abrigo, es por eso que para solucionar las consecuencias de este proceso el bicarbonato de sodio es un recurso casero, económico y efectivo.

Guantes con bicarbonato de sodio

El interior de un guante usado combina oscuridad, calor corporal y sudor residual; el escenario ideal para tres grandes inconvenientes. Por un lado, la humedad retenida en la tela se enfría rápidamente al contacto con el exterior, logrando el efecto inverso al deseado: las manos terminan heladas.

Asimismo, ese ecosistema cerrado favorece la proliferación de microorganismos que atentan con la salud de la piel. Mientras que la descomposición de la transpiración genera aromas desagradables difíciles de quitar.

En este caso el bicarbonato de sodio regula el pH del tejido y neutraliza los ácidos que causan el mal olor, absorbiendo la transpiración por completo y desinfectando la prenda sin dañar sus fibras.

Paso a paso

Espolvorear una cucharadita de bicarbonato directamente en el interior de cada guante. Sacudirlos bien para asegurarse de que el polvo llegue a la punta de los dedos. El excedente absorberá el sudor sobre la marcha mientras la persona camina o entrena.

Otra opción es colocar dos cucharadas de bicarbonato dentro de una media fina vieja o una gasa y hacer un nudo firme e introducir este saquito casero dentro de los guantes. De esa forma actuará como un deshumidificador pasivo durante toda la noche.