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El truco de jardinería para tener rosas todo el tiempo: lo que solo hacen los expertos

La paciencia es la clave a la hora de multiplicar tus rosas. Pero échale ganas y con este truco de jardinería.


Se acabaron los gastos. Es momento de multiplicar la belleza de tu jardín sin esfuerzo alguno. Aprender a propagar tus rosas a partir de un simple tallo es bien satisfactorio. Solo necesitas seguir unos pasos sencillos para que tu casa se llene de estas flores con este truco de jardinería.

Truco para más rosas

Tener un jardín lleno de rosas es el sueño de muchas personas aficionadas a la botánica. La buena noticia es que no hace falta ser profesional para conseguir una floración espléndida. La reproducción por esquejes ofrece un camino rápido y seguro para aumentar la producción. Es una manera genial de homenajear esa rosa especial que tanto aprecias.

El cultivo de rosas es uno de los más generalizados en el mundo entero Foto: Archivo
El cultivo de rosas es uno de los más generalizados en el mundo entero Foto: Archivo

Se necesita un tallo sano con, al menos, tres o cuatro puntos de crecimiento definidos. Unas tijeras de podar bien afiladas facilitan el corte limpio y preciso. Tierra para macetas de buena calidad y una maceta con drenaje completan el equipo esencial.

El primer movimiento se centra en el tallo elegido para comenzar el experimento. Se debe realizar un corte diagonal de 45 grados, justo bajo un nudo o punto de brote. Esto maximiza la superficie de contacto para que el futuro enraizamiento sea exitoso y fuerte. Luego, se quitan las hojas inferiores; las superiores se reducen a la mitad para evitar la deshidratación.

rosas

Paciencia

Muchos jardineros optan por usar una hormona especial para estimular el desarrollo de las raíces. Si la usas, se sumerge la base del tallo unos segundos antes de la siembra. Luego, se introduce el tallo en la maceta, asegurando que un nudo quede bajo la superficie de la tierra. Esta parte es vital para el éxito del proceso de transformación.

Luego de plantar el esqueje, se riega la tierra. Es importante que el agua salga por los orificios inferiores del contenedor, para evitar charcos. La maceta debe ubicarse en un espacio que sea cálido y mantenga cierta humedad ambiental estable. Evitar el sol directo fuerte asegura que la planta no se seque.

El esqueje requiere luz brillante, pero se sugiere no exponerlo al sol directo del mediodía. Se estima que, en un período de cuatro a seis semanas, el nuevo rosal estará listo. En ese tiempo se forman las primeras y pequeñas raíces firmes que lo mantienen estable.