El sencillo ejercicio de pilates que ayuda a aliviar el dolor de espalda y todos están incluyendo en su rutina
Un ejercicio que tonifica la espalda y los abdominales mientras mejora la respiración y movilidad de cadera.
Adiós dolor de espalda.
El Bridge exercise, conocido como puente de hombros, es uno de los ejercicios más populares del Pilates por su capacidad para fortalecer diferentes zonas del cuerpo al mismo tiempo. Este movimiento trabaja glúteos, isquiotibiales, espalda baja, abdominales y suelo pélvico, un grupo muscular especialmente importante para la salud de las mujeres.
Además de tonificar la parte posterior del cuerpo, el ejercicio contribuye a mejorar la movilidad y la estabilidad de la columna, por lo que suele incluirse en rutinas orientadas al bienestar postural y la prevención de molestias en la espalda.
¿Cómo hacer este ejercicio?
Para obtener sus beneficios es fundamental prestar atención a la postura. El primer paso consiste en recostarse boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, separados al ancho de las caderas. Los talones deben quedar cerca de los glúteos, mientras que los brazos permanecen extendidos a los costados para brindar mayor estabilidad.
Desde esa posición, al exhalar se elevan lentamente las caderas hasta formar una línea recta entre los hombros y las rodillas, apoyando el peso sobre los omóplatos. No se recomienda elevar las caderas más allá de ese punto, ya que podría generar tensión en la zona lumbar o ejercer presión innecesaria sobre las cervicales.
Además de fortalecer los músculos mencionados, este ejercicio ayuda a movilizar de forma progresiva las vértebras de la columna. Con cada repetición se produce un estiramiento de la parte frontal del cuerpo, lo que también favorece una respiración más profunda y contribuye a reducir el estrés.
Por estas razones, el puente de hombros suele recomendarse como un ejercicio simple y accesible para mejorar la movilidad de la columna y aliviar molestias en la espalda o el nervio ciático. Incorporarlo de manera regular en la rutina puede ayudar a prevenir lesiones, reducir contracturas y mejorar la calidad del movimiento en la vida cotidiana.