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El infalible método de la taza: cómo recuperar el filo de tu cuchillo en pocos segundos y sin gastar un peso

Cocinar con utensilios sin filo aumenta el riesgo de cortes; descubrí cómo una taza de cerámica puede ser tu aliada para mantener tus cuchillos en óptimas condiciones.

Con este truco se recupera el filo fácilmente.

Con este truco se recupera el filo fácilmente.

Cocinar con un cuchillo que no tiene filo aumenta el riesgo de accidentes: al tener que ejercer más fuerza, la hoja puede patinar y provocar un corte. Existe un recurso de emergencia, rápido y sumamente efectivo: una taza de cerámica.

Cómo afilar un cuchillo

El secreto de este truco está en la base del recipiente. Si se da vuelta una taza o un plato de cerámica, se observará un anillo rugoso y áspero que carece de esmalte brillante. Dado que la cerámica es un material mucho más duro que el acero de los cuchillos de cocina, esa circunferencia porosa actúa exactamente igual que una piedra de afilar profesional, logrando pulir el metal microscópicamente para devolverle su potencia de corte.

Paso a paso

Para llevar adelante este método se necesita colocar una taza de café o té boca abajo sobre la mesada. Para evitar que se mueva y ocurra un accidente, poner un trapo de cocina húmedo debajo de ella.

Luego sujetar el cuchillo con firmeza y apoyar la parte de la hoja más cercana al mango sobre el anillo poroso de la taza. El ángulo ideal de inclinación debe ser de unos 20 grados.

El paso siguiente es deslizar la hoja suave, pero firmemente hacia abajo y hacia el cuerpo, asegurándose de que todo el recorrido (desde la base hasta la punta) pase por la cerámica, imitando el gesto de cortar una rodaja milimétrica.

Se aconseja repetir este movimiento entre 5 y 10 veces de un lado. Luego, invertir la posición del cuchillo y realizar exactamente la misma cantidad de pasadas del otro lado para que el filo quede parejo.

Al terminar, lavar muy bien el cuchillo con agua y detergente. Este paso es clave para remover el polvillo de cerámica y las micropartículas de metal que se desprenden durante el proceso.