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El gran sueño de Chiche Gelblung que quedó pendiente hasta su muerte

Chiche Gelblung murió este miércoles a los 82 años con un proyecto profesional pendiente: crear un diario de papel.


Chiche Gelblung construyó una extensa carrera en el periodismo gráfico, la radio y la televisión. Fue cronista, director de revistas y conductor de distintos programas. Sin embargo, a los 82 años todavía tenía un proyecto profesional que quería concretar: crear su propio diario de papel. El periodista murió este miércoles sin poder cumplir ese sueño.

La idea no era nueva. Gelblung había hablado de ella en distintas entrevistas y la mantenía como una de sus grandes metas. En 2023 había asegurado que, para sentirse realmente donde quería estar en su profesión, necesitaba tener un diario de papel. También explicó que ya tenía un proyecto pensado y que todavía creía que podía llevarlo adelante.

En 2024 volvió a referirse al tema y fue todavía más contundente. “Todavía sueño con hacer un diario en papel”, había dicho. En ese momento contó que habían estado cerca de concretarlo, pero que la situación económica del país había hecho que algunos de los socios desistieran. Aun así, sostenía que el proyecto seguía en pie.

Cómo imaginaba Chiche Gelblung su diario papel

Gelblung quería un medio popular, pero con una apuesta fuerte por las primicias y la investigación. Consideraba que había muchos temas que no recibían suficiente atención y cuestionaba el exceso de información basada solamente en declaraciones o en contenidos publicados en redes sociales. Para él, el chequeo seguía siendo una parte fundamental del oficio.

Chiche murió a los 82 años.

Chiche Gelblung murió a sus 82 años

En su última entrevista con La Nación, realizada en julio de 2026, el proyecto seguía entre sus planes. Gelblung contó que quería editar un diario impreso de corte popular y que imaginaba una primera tirada con 40.000 compradores. También reconoció cuál era el principal obstáculo: tenía a las personas necesarias para hacerlo, pero no contaba con el dinero para concretarlo.

Ese proyecto tenía además un significado especial para un periodista que había comenzado su carrera en la gráfica. Gelblung trabajó durante años en revistas como Gente y La Semana, fue cronista y corresponsal de guerra y llegó a ocupar cargos de dirección. Con el tiempo se convirtió también en una figura reconocida de la radio y la televisión.

Hasta sus últimos meses, Gelblung sostuvo una idea que también aplicaba a su propia vida: no pensaba en retirarse. En aquella última charla afirmó que no se imaginaba jubilado y que una persona tiene “la edad de sus proyectos”. El diario de papel fue uno de esos proyectos que lo mantuvo activo y que, finalmente, quedó pendiente.