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El error que casi todos cometen y que impide que las plantas florezcan

En el mundo de la jardinería hay opciones para ayudar a las plantas a recuperar su floración para que estén siempre radiantes.


A veces cuando llega una planta al hogar desde el vivero no sucede lo esperado y deja de florecer con el paso de los meses. Los expertos en jardinería señalan que no es mala suerte sino una respuesta biológica porque la floración requiere de mucha energía.

Plantas

La floración es un mecanismo de reproducción de la planta que requiere de muchísima energía y a veces si las condiciones no son óptimas, la planta entra en modo supervivencia. Es por eso que hay que tener en cuenta algunos factores críticos que impiden que el ejemplar vuelva a brillar.

JARDÍN LAS PLANTAS SUELEN MARCHITARSE POR FALTA DE RIEGO Foto: SHUTTERSTOCK

Las plantas se pueden recuperar. Foto: SHUTTERSTOCK

La mayoría de las especies con flor demandan una intensidad lumínica alta para procesar sus nutrientes. Si la planta está en un rincón sombrío, priorizará mantener sus hojas verdes antes que gastar energía en pimpollos. La clave está en ubicarla cerca de una ventana con luz indirecta brillante.

Por otra parte, el exceso y el déficit de agua estresan el sistema radicular. El encharcamiento pudre las raíces mientras que la sequía extrema debilita la estructura general. Antes de regar hay que tocar el sustrato y solo se riega cuando la tierra se siente seca al acto.

A veces la planta está sana a la vista, pero no florece. Eso ocurre cuando el suelo se agota porque no tiene los minerales adecuados. Se aconseja añadir un abono específico para floración cada 15 o 20 días durante las estaciones de crecimiento (primavera y verano).

En tanto, una maceta muy pequeña aprieta las raíces y genera estrés por falta de oxígeno. Asegurarse de que el recipiente tenga el tamaño acorde al volumen de la planta y agujeros para el drenaje.

Por último, hay que saber que las plantas son sensibles a los cambios bruscos. Las corrientes de aire frío o la cercanía a fuentes de calor (como estufas o aires acondicionados) pueden provocar que los pimpollos se caigan antes de abrir. Es necesario buscarles un lugar estable y protegido.