Ejercicios para el suelo pélvico: mejora tu intimidad sin escapes de orina
Muchas no saben cómo fortalecer el suelo pélvico. Esta zona, compuesta por músculos y tejidos, sostiene órganos como la vejiga, el útero y el recto. Mantenerlo en buen estado previene escapes de orina, y también mejora la calidad de vida.
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Para comenzar a trabajar el suelo pélvico, es esencial tomar conciencia de su existencia y funcionamiento. Una forma sencilla de identificarlo es prestando atención a la respiración. Al inhalar, el suelo pélvico desciende ligeramente, y al exhalar, se eleva suavemente. Este movimiento natural es la base para entender cómo activar y fortalecer esta área.
Un ejercicio para empezar requiere una pelota de fitness. Siéntate sobre la pelota con los pies apoyados en el suelo y la columna recta. Busca el equilibrio y contrae suavemente el vientre bajo hacia la columna, sintiendo cómo el coxis desciende. Mantén esta postura y comienza a rebotar ligeramente sobre la pelota, concentrándote en los movimientos del suelo pélvico al respirar.
Este ejercicio ayuda a tomar conciencia del suelo pélvico, y también fortalece los músculos de la zona. Realízalo durante un minuto, asegurándote de mantener la atención en la respiración y los movimientos pélvicos. Con el tiempo, notarás mayor control y tonificación en esta área.
Otro ejercicio recomendado por expertos consiste en contraer los músculos de la vagina y el ano, como si intentaras detener el flujo de orina. Cierra estos músculos y tira de ellos hacia dentro del cuerpo, manteniendo la contracción durante unos segundos. Luego, relaja y repite el movimiento. Este ejercicio se conoce como Kegel y es uno de los más efectivos para fortalecer el suelo pélvico.
María Pérez, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, destaca la importancia de distinguir entre contraer y empujar. Contraer implica apretar los músculos hacia adentro, mientras que empujar puede generar presión negativa en la zona. Realizar estos ejercicios de manera incorrecta podría causar más daño que beneficio, por lo que la técnica es fundamental.
Para quienes recién comienzan, es recomendable empezar con contracciones cortas y progresar gradualmente. Por ejemplo, contraer durante tres segundos, relajar y repetir diez veces. Si experimentas escapes de orina o sensación de pesadez en la zona pélvica, es recomendable consultar a un especialista.

