Deliciosos scones de jamón y queso para preparar en minutos
Un scone es un panecillo individual dulce o salado de forma redonda, típico de la cocina del Reino Unido y originario de Escocia. Es un alimento muy común en desayunos y meriendas tanto del Reino Unido como de Irlanda, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y los Estados Unidos de América. Hoy te compartiremos nuestra receta imbatible para que logres unos scones de jamón y queso exquisitos.
Ingredientes
250 gr de harina 0000
-
Te puede interesar
Lucite con esta receta de scones de queso caseros para el mate
½ cucharada de azúcar blanca
1 cucharada de polvo de hornear
2 cucharadas de sal
80 gr de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubitos
120 ml leche
100 gr de queso rallado o picado que se derrita como: Gouda, Parmesano, Mozzarella, Cheddar,
100 gr de jamón picado
Rinde de 10 a 12 unidades.
Procedimiento
El primer paso para preparar unos deliciosos scones de jamón y queso es disponer en un bol la harina, la sal, el polvo de hornear, azúcar y mantequilla. Lo que harás ahora es pellizcar la mantequilla con tus dedos para mezclarla con la harina y con los demás ingredientes secos. Puedes utilizar un cornet, si es que tienes uno, para no utilizar tus manos. Este proceso se denomina arenado, y es el que le aporta la textura a los scones clásicos. Esta es como de una arena húmeda, en la que ya no deben aparecer trozos grandes de mantequilla.
Un Tip MDZ es enfriar tus manos con la ayuda de hielo, por ejemplo, para que el calor de tus manos no derrita la mantequilla, ya que eso arruinaría el arenado. Luego de esto, agrega al arenado el jamón y el queso picados pequeños y mezcla para integrar correctamente todo. Este es el momento perfecto para añadir la leche y mezclar con una espátula para incorporarla.
Notarás que llegará un momento, luego de un rato, en el que la espátula ya no te ayudará, entonces comienza a utilizar tus manos para terminar de homogeneizar la masa. Recuerda: no amases porque se va a poner dura, solo mezcla para incorporar. Una vez que lo hayas hecho, aplana la masa, envuélvela en film y llévala al refri por 30 minutos mínimamente.
Lo que harás, pasado ese tiempo, es retirar la masa del refri y estirarla sobre una superficie previamente esterilizada y enharinada. Deberá contar con aproximadamente 2 cm de grosor. El próximo paso es cortar los scones como quieras: puedes hacer triángulos, círculos, ¡como gustes! La masa que te quede tienes que mezclarla bien antes de estirarla nuevamente porque puede suceder que sea difícil de reincorporar. Puedes hacerlo con tus manos húmedas y así lo lograrás sin mayores problemas.
El último paso es llevar los scones a un horno precalentado a 180°C sobre una bandeja con papel encerado durante 20 a 30 minutos o hasta que estén dorados. ¡Y ya estarán listos! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.