Cuáles son las 3 formas de multiplicar romero en el jardín
La reproducción del romero se puede lograr fácilmente en casa a través de tres métodos sencillos: esquejes en tierra, esquejes en agua o siembra por semillas.
El romero es una planta con decenas de beneficios. Foto: Archivo
El romero, cuyo nombre científico es Salvia rosmarinus, es una planta aromática ampliamente reconocida por sus decenas de propiedades que traspasan su tradicional uso en la cocina. Además de aportar sabor, cuenta con comprobados beneficios digestivos, antioxidantes, antimicrobianos e incluso expectorantes.
Por este motivo, contar con un ejemplar en el jardín y conocer las técnicas para multiplicarlo resulta sumamente útil para el hogar. Existen tres métodos sencillos y prácticos que cualquier persona puede llevar adelante: reproducción por esquejes en tierra, esquejes en agua o siembra tradicional por semillas.
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Esquejes en tierra: la opción más rápida
El método más recomendado y veloz es el de los esquejes. El proceso consiste en cortar una rama sana y firme de entre 10 y 15 centímetros de largo (asegurándose de que no tenga flores) y retirarle las hojas de la parte inferior.
Luego, ese tallo se planta directamente en una maceta con un sustrato húmedo y suelto, preferentemente mezclado con arena o perlita para garantizar un drenaje óptimo. En cuestión de pocas semanas, el esqueje comenzará a desarrollar sus propias raíces.
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Esquejes en agua: ideal para seguir el proceso
Una variante muy popular del método anterior es utilizar agua en lugar de tierra. Para ello, se coloca el esqueje en un recipiente con agua limpia, procurando que la porción del tallo sin hojas quede completamente sumergida.
Es fundamental cambiar el agua cada dos o tres días para evitar que se estanque y pudra el tallo. La principal ventaja de esta técnica es que permite visualizar el desarrollo de las raíces; una vez que estas aparecen (usualmente entre tres y cuatro semanas después), la planta ya está lista para ser trasplantada a una maceta definitiva con sustrato.
Siembra por semillas
La tercera alternativa es la siembra directa. Si bien es un proceso más lento que el de los esquejes, resulta igualmente efectivo. Se puede realizar en una maceta con orificios de drenaje o directamente en un sector del jardín libre de malezas.
Se debe utilizar un sustrato ligero y cubrir las semillas con una capa muy fina de tierra. Para que el proceso tenga éxito, el recipiente debe ubicarse en un espacio que reciba varias horas de luz solar directa y la tierra debe mantenerse con una humedad constante hasta la germinación, lo cual puede demorar entre dos y tres semanas.